Christian Eriksen, mediocampista danés de 34 años, volvió a sufrir un desmayo durante el partido amistoso entre Dinamarca y Ucrania, ocurrido en el minuto 65. El jugador se desplomó sin contacto con ningún rival, lo que generó una inmediata suspensión del encuentro y escenas de gran preocupación entre jugadores, cuerpo técnico y aficionados.
Un episodio que revive momentos difíciles
El incidente recordó inevitablemente el paro cardíaco que sufrió en la Eurocopa 2020 ante Finlandia. Sin embargo, en esta ocasión la respuesta fue más rápida gracias a los antecedentes médicos del jugador y la preparación del personal médico. Eriksen fue atendido en el campo y posteriormente trasladado al hospital, donde se confirmó que recuperó la conciencia rápidamente.
El mensaje de Eriksen tras el desmayo
El propio Christian Eriksen utilizó sus redes sociales para dirigirse a sus seguidores y tranquilizar a todos sobre su estado de salud. En una publicación en Instagram, el danés compartió: “Quiero que todos sepan que estoy bien y que estoy en casa con mi familia… Me siento bien y mi recuperación ya ha comenzado”. Además, agradeció a todo el personal de ambas selecciones y al cuerpo médico del campo por brindarle apoyo.
“Además de estar agradecido por el apoyo y la asistencia de todos los jugadores y el equipo médico en el campo. También estoy increíblemente agradecido a los médicos que me han cuidado a mí y a mi corazón a lo largo de los años”, añadió. Por último, el jugador danés puntualizó que dejará a un lado el fútbol y se centrará en su recuperación física: “Por ahora, mi enfoque está en recuperarme, pasar tiempo con mi familia, irme de vacaciones y jugar fútbol con mis hijos”.
Informe médico de la selección danesa
El doctor Morten Boesen, médico de la selección danesa y figura clave en el salvamento de 2021, entregó un informe tranquilizador. Confirmó que Eriksen se encuentra estable, consciente y de buen ánimo, habiendo salido del campo por su propio pie tras el incidente. Según el parte médico, el desfibrilador automático implantable (ICD) que Eriksen lleva desde su operación posterior a la Eurocopa 2020 funcionó exactamente como debía. El dispositivo detectó la arritmia peligrosa, aplicó la descarga y restauró el ritmo cardíaco normal, salvándole la vida una vez más y permitiendo una recuperación rápida en esta ocasión.



