A solo unos días del inicio del Mundial 2026, la concentración de la selección de Francia se ha visto sacudida por un conflicto interno. Según reportó el medio L'Équipe, el capitán Kylian Mbappé, el mediocampista Rayan Cherki y la Federación Francesa de Fútbol (FFF) están en desacuerdo por un tema que nada tiene que ver con lo deportivo.
El origen de la controversia
El motivo de la crisis es el uso del derecho de imagen. La federación permitió que la casa de apuestas Betclic utilizara la imagen de Mbappé sin consultarle. Durante un partido amistoso en el que Francia perdió 1-2 ante Costa de Marfil, Betclic difundió un anuncio publicitario donde aparecen Cherki, Mbappé, Michael Olise, Ousmane Dembélé y Désiré Doué. Los jugadores habían realizado una sesión fotográfica para patrocinadores días antes, pero desconocían el propósito final de las imágenes.
Tensiones acumuladas
Esta situación se suma a otras molestias en el vestuario, como la falta de boletos para familiares de los jugadores y la reducción de las primas económicas. Mbappé ha sido firme en el pasado respecto a sus derechos comerciales, señalando que no desea vincularse con casas de apuestas o comida rápida por su impacto negativo. El equipo legal de los jugadores ya contactó a la federación por el incumplimiento del acuerdo de valores.
“Somos la selección francesa, somos un ejemplo a seguir. Algunos de nosotros venimos de barrios donde eso destruye a un sinfín de personas”, declaró Mbappé en su momento a Canal+.
El valor de la imagen de Mbappé
Para comprender la rigurosidad con la que el entorno del astro galo gestiona su identidad, es necesario analizar el valor de mercado de su firma. Según reportes financieros de la industria de los videojuegos, Electronic Arts desembolsó entre 15 y 20 millones de dólares anuales en su último ciclo contractual para asegurar los derechos de imagen exclusivos del futbolista en el simulador de fútbol EA Sports.



