La Selección Mexicana vivió una montaña rusa de emociones en el Mundial de Brasil 2014. Tras una eliminatoria complicada que incluyó un repechaje ante Nueva Zelanda, el equipo dirigido por Miguel Herrera llegó ilusionado a la Copa del Mundo. En la fase de grupos, México enfrentó a Camerún, Brasil y Croacia, logrando siete puntos que le dieron el segundo lugar del grupo. El partido más recordado fue el empate sin goles ante Brasil, donde Guillermo Ochoa tuvo una actuación legendaria al detener un disparo de Neymar.
La fase de grupos
El debut fue ante Camerún el 13 de junio en Natal, con un gol de Oribe Peralta que dio la victoria por 1-0. Luego, el empate 0-0 contra Brasil en Fortaleza mantuvo vivas las esperanzas. En el cierre, México venció 3-1 a Croacia con goles de Rafa Márquez, Andrés Guardado y Chicharito Hernández, asegurando el pase a octavos.
El drama ante Holanda
En octavos de final, México se enfrentó a Holanda en Fortaleza. Giovani dos Santos adelantó al Tri al minuto 48, pero Wesley Sneijder empató al 88. En el tiempo de descuento, un polémico penal sobre Arjen Robben fue convertido por Klaas-Jan Huntelaar, eliminando a México. Aquel partido dejó una profunda huella en la afición mexicana, combinando la ilusión de una posible hazaña con la amargura de la derrota.
A pesar de la eliminación, el equipo de Miguel Herrera es recordado como uno de los más ilusionantes de los últimos años, con un fútbol ofensivo y una entrega que conectó con el público.



