Con samba y tambores, la afición sudamericana ya le dio un toque futbolero a nuestro país. Porque no hay futbol sin baile, y no hay baile sin Brasil. Pese a que la Selección Brasileña disputará todos sus partidos de la Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos, un gran número de aficionados del país sudamericano se dieron cita en las inmediaciones del Estadio Cuauhtémoc para poner el ambiente en el duelo entre España y Perú.
Llegada de los brasileños al Estadio Cuauhtémoc
Con sus tambores característicos, su samba contagiosa y su buen humor, los fanáticos brasileños llegaron al coloso de la Calzada Ignacio Zaragoza para darle un toque latinoamericano a la máxima fiesta del futbol. El ambiente festivo se apoderó de los alrededores del estadio, donde los seguidores de Brasil coreaban canciones y bailaban al ritmo de la música.
España y el recuerdo de 1986
Pese a que la Furia Roja visitó nuestro país hace 16 años para un encuentro amistoso contra la Selección Mexicana, el mayor recuerdo del seleccionado ibérico fue en el Mundial de México 1986. España estableció su campamento en el estado de Tlaxcala, mismo estado en el que se estableció la alianza entre tlaxcaltecas y españoles para derrocar al Imperio Mexica. El conjunto español jugó en la Copa del Mundo de 1986 en cuatro sedes distintas, siendo Puebla la última de su aventura en México. El equipo dirigido por Miguel Muñoz cayó ante Bélgica en la tanda de penaltis, tras el fallo de Eloy Olaya ante Jean-Marie Pfaff.
¿Ambiente 100 por ciento festivo en Puebla?
Pese a la emoción de los aficionados al balompié por tener en territorio de la Angelópolis a un equipo como el español, la realidad es que como todo lo que rodea a este Mundial, las manifestaciones también se hicieron presentes. A tan solo unas horas del inicio del partido entre España y Perú, un colectivo de madres de desaparecidos se manifestó a las afueras del Estadio Cuauhtémoc. "México es campeón en desaparición", reclamó el colectivo, quien dejó en claro que pese a la fiesta del futbol, no hay nada que festejar.
La protesta recordó la grave crisis de desapariciones que enfrenta el país, contrastando con el ambiente festivo del Mundial. Los manifestantes portaban pancartas y fotografías de sus seres queridos desaparecidos, exigiendo justicia y visibilidad.



