Reciclaje de números: prórroga no oficial al registro telefónico en México
Reciclaje de números: prórroga no oficial al registro telefónico

Reciclaje de números: la prórroga no oficial al registro telefónico

La cuenta regresiva para registrar las líneas móviles en México entra en su fase final sin señales de una prórroga oficial. Sin embargo, millones de números no dejarán de funcionar de inmediato. Aunque el nuevo registro telefónico comenzará a restringir servicios a partir del 1 de julio, los usuarios aún tendrán un periodo adicional para regularizarse. Ese margen extra podría ser administrado, en gran medida, por las propias compañías telefónicas mediante el proceso de reciclaje de líneas.

¿Cuántas líneas están registradas?

Al 5 de junio, solo 56.7 millones de líneas móviles habían sido vinculadas a una identidad, lo que equivale al 35.2% de las 161 millones activas en el país. Esto significa que casi dos terceras partes del mercado aún permanecen fuera del padrón telefónico.

El periodo de gracia de 120 días

A partir del 1 de julio, las empresas telefónicas comenzarán a restringir llamadas y mensajes SMS en aquellas líneas que no hayan sido registradas. No obstante, la nueva Ley en materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión contempla un periodo de 120 días para que los usuarios regularicen su situación antes de que las líneas queden limitadas únicamente a llamadas de emergencia. En la práctica, este periodo funciona como una extensión operativa del plazo original. Durante esos meses, los operadores definirán qué ocurre con millones de números que sigan sin asociarse a una identidad.

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¿Cómo funciona el reciclaje de números?

Las telefónicas llevan años reutilizando líneas inactivas. Cuando un usuario deja de pagar o realizar recargas durante largos periodos, el número se desactiva y eventualmente vuelve al mercado para asignarse a otra persona. Los tiempos varían según cada operador: Telefónica reutiliza líneas después de 180 días de inactividad; Telcel lo hace tras 246 días, mientras que AT&T espera hasta 365 días. La lógica detrás del proceso es que los recursos de numeración son limitados y conservar líneas sin actividad genera costos para las empresas. Sin embargo, el nuevo contexto regulatorio cambia las implicaciones del proceso. Ahora los números estarán asociados a identidades verificadas, lo que convierte el reciclaje en algo más complejo que simplemente reasignar líneas disponibles.

Riesgos de recibir un número usado

El principal temor de los especialistas es que reutilizar líneas sin protocolos homogéneos pueda trasladar riesgos a los nuevos usuarios. Recibir un número reciclado podría implicar heredar vínculos digitales del propietario anterior, desde cuentas bancarias, aplicaciones, sistemas de autenticación, plataformas digitales hasta historiales de conectividad que nunca fueron desvinculados. Expertos en ciberseguridad advierten además otros riesgos, como que algunos números reutilizados podrían haber estado relacionados previamente con fraudes, investigaciones o actividades ilícitas, generando problemas para quien los recibe posteriormente.

Un vacío regulatorio

El problema, según los especialistas consultados, es que todavía no existe claridad sobre cuánto tiempo debe pasar antes de que un número suspendido pueda volver al mercado. Aunque la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión contempla 120 días adicionales para regularizar líneas no registradas, los lineamientos emitidos por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) en diciembre no incorporan explícitamente ese plazo ni establecen periodos mínimos para reciclar números. El transitorio sexto únicamente señala que las líneas “podrán ser habilitadas nuevamente siempre y cuando se cumpla con los requisitos” de vinculación, sin precisar tiempos específicos.

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Para Ramiro Tovar, profesor del ITAM y especialista en competencia económica y telecomunicaciones, esa falta de reglas homogéneas puede terminar trasladando costos a los usuarios. “Plazos diferentes entre operadores o con una cuarentena más corta libera inventario más rápido, lo que va en contra de la protección al consumidor. Un plazo homologado es, en esencia, una corrección que asigna ese costo a quien debe gestionarlo, el operador”, advirtió el experto. Tovar consideró además que cualquier esquema de reutilización debería incluir procesos obligatorios de limpieza digital antes de reasignar números. “Se requiere homologar el plazo del reciclaje porque el costo del incumplimiento nunca debe trasladarse al usuario, aunque ya enfrenta la suspensión como costo”, lamentó.

Presión para liberar números

Mientras los especialistas piden mayores controles, las empresas enfrentan incentivos para acelerar el proceso. De acuerdo con Tovar, la industria ya resiente impactos operativos derivados del registro obligatorio, incluyendo la pérdida de casi un millón de usuarios durante el primer trimestre de este año. América Móvil, por ejemplo, reconoció públicamente que mantener líneas inactivas genera costos, por lo que prevé depurar números de Telcel improductivos para concentrarse en usuarios con mayor consumo recurrente. Con solo una tercera parte de las líneas móviles registradas y sin una definición pública de la CRT sobre los plazos de reactivación o reciclaje de números no registrados, el destino de millones de líneas quedará sujeto a las políticas comerciales de cada operador.