Las autoridades estadounidenses hallaron un sofisticado túnel transfronterizo de aproximadamente 589 metros que conectaba un pequeño negocio en el sur de California con la ciudad mexicana de Tijuana, el cual era utilizado para el tráfico de drogas. Así lo informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ), que también reveló que cuatro personas fueron acusadas por conspiración para distribuir más de una tonelada de cocaína, cuyo valor se estima en 45 millones de dólares.
Detalles del túnel y los acusados
Los acusados son Gregorio Epifanio Hernández López, Brandon Escalante Sandoval, José Jiménez y Antonio Cortez. Hernández López enfrenta además cargos adicionales relacionados con el uso del túnel transfronterizo para el tráfico de estupefacientes. El pasadizo subterráneo se extiende desde Tijuana, México, hasta un supuesto establecimiento minorista conocido como Buy 4 Less, ubicado cerca del Puerto de Entrada de Otay Mesa en California. El túnel tiene 589 metros de largo, 16,7 metros de profundidad y 1,3 metros de altura.
Características del túnel
El túnel cuenta con paredes reforzadas, sistemas de rieles, ventilación y suministro eléctrico, lo que demuestra su alto nivel de sofisticación. El descubrimiento se produjo después de que los investigadores del Grupo de Trabajo de Túneles de Investigaciones del Departamento de Seguridad Nacional vigilaran el local entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, debido a la actividad sospechosa que se registraba en el lugar.
Actividades sospechosas observadas
En diciembre de 2025, se observó con regularidad a un nuevo grupo de aproximadamente siete u ocho "empleados" dentro y en los alrededores del negocio, a pesar del escaso flujo de clientes. Hernández y los otros supuestos empleados que frecuentaban la tienda realizaban actividades inusuales, como transportar un gran número de maletas desde el interior de la tienda hacia vehículos, o cruzar dichas maletas a pie a través de la frontera hacia México.
Interceptación de la droga
También se les detectó cargando artículos grandes y pesados que posteriormente fueron transportados en varios vehículos y finalmente puestos en camiones. Estos camiones fueron interceptados por las autoridades federales cuando se dirigían al norte de California, transportando más de una tonelada de cocaína. El caso continúa bajo investigación y se espera que los acusados enfrenten la justicia en los próximos meses.



