En el gobierno de Clara Brugada en la Ciudad de México coexisten dos visiones radicalmente diferentes del servicio público que han llegado al punto de implosión. Por un lado, funcionarios como los secretarios de Movilidad y Servicios Urbanos, Héctor Ulises García Nieto y Raúl Basulto, dividen su tiempo entre ocurrencias y la búsqueda de beneficios personales. García Nieto busca apoyar fuera de norma un servicio de bicicletas públicas, mientras que Basulto "acaba de darse cuenta" de que existe una Norma Oficial Mexicana sobre el color de las vialidades. Él es el responsable de haber pintado de morado y ahora regresa al amarillo, como marca la regla, supuestamente sin costo para la CDMX, aunque el proveedor cobrará por sus servicios.
Finanzas transparentes y eficientes
En el otro extremo están funcionarios como el secretario de Finanzas, Juan Pablo de Botton, y el director del Fondo Mixto de la CDMX, Carlos Martínez, quienes se enfocan en acciones que beneficien a la mayoría y consolidan las mejores prácticas del servicio público. El manejo de las finanzas capitalinas es notable, fortaleciendo los ingresos propios, la recaudación del impuesto predial y la tenencia. De Botton retomó el trabajo de su antecesora, Luz Elena González, y ha implementado mejoras en la administración. Ambos lograron hacer más transparente y útil la recaudación del impuesto turístico, con un modelo diseñado por Martínez que incluye la participación de HSBC y BBVA, encabezados por Jorge Arce y Eduardo Osuna, transparentando su uso y permitiendo invertir en el crecimiento de la ciudad.
Exageraciones en obras del Mundial
En la reciente presentación de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, sobre los beneficios del Mundial para la CDMX, se exageraron los números al incluir obras que vienen desde la jefatura de la hoy presidenta Claudia Sheinbaum y otras no ligadas al campeonato. Detrás de estas decisiones estuvieron quienes se ocupan más de ocurrencias que de sus responsabilidades. Pronto Brugada deberá elegir qué tipo de administración quiere, pues no caben dos enfoques tan contradictorios.
Radicalismo y templanza en ASSA
En tiempos de polarización, es valioso destacar casos donde la templanza es el mejor camino. Ada Salazar ganó la elección en ASSA con una promesa radical que no pudo cumplir: anular el contrato B con Aeroméxico. Este contrato surgió cuando la empresa estaba al borde de la quiebra y se decidió que los nuevos empleados tuvieran un contrato diferente. La recuperación generó injusticia, pues los más jóvenes perciben menos que los de larga trayectoria. El radicalismo de Salazar fue una mentira; no logró nada para los sobrecargos jóvenes. Afortunadamente, llegó Rafael Munguía a la secretaría general de ASSA, un hombre que no prometió lo imposible y logró más para todos en la revisión contractual con Aeroméxico.
Canaco CDMX y el vandalismo de la CNTE
Los miembros de la Canaco de la CDMX acertaron al elegir a Vicente Gutiérrez Camposeco como dirigente, un hombre que no busca reflectores. Él señaló el impacto del vandalismo de la CNTE, disfrazado de movilización magisterial, que causa problemas en la capital que gobierna Brugada y chantajea a la presidenta Sheinbaum. La CNTE usa el membrete educativo para presionar a las secretarías de Gobernación y Educación, encabezadas por Rosa Icela Rodríguez y Mario Delgado, dañando gravemente el comercio en la capital.
Diálogo con empresarios españoles
El gobierno mexicano no solo se enfoca en el T-MEC para mejorar el comercio internacional. La presidenta Sheinbaum mantiene diálogos con una delegación de empresarios españoles en el marco del nuevo acuerdo global UE-México. Ayer la acompañaron el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, el de Hacienda, Edgar Amador, y otros funcionarios para sumar esfuerzos, atraer inversiones de España a México y viceversa.



