El investigador de la Universidad de Rockefeller (Estados Unidos), Kivanç Birsoy, advierte que la llamada 'dieta anticáncer' no existe, aunque la nutrición juega un papel relevante en el desarrollo y evolución de la enfermedad. "Nunca vas a poder curar un cáncer solo con dieta, eso no va a pasar", subrayó el científico turco durante un congreso celebrado en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).
La obesidad como factor de riesgo
Birsoy destacó que en los últimos años ha quedado claro que "lo que se come y cuánto se come es importante". La obesidad se asocia con un mayor riesgo de desarrollar 13 tipos de cáncer y con una mayor probabilidad de metástasis. Sin embargo, la relación entre nutrición y cáncer es enormemente compleja y aún falta entender sus detalles.
Investigación sobre aminoácidos y lípidos
El grupo de investigación de Birsoy analiza la dependencia del cáncer de aminoácidos específicos y lípidos. Recientemente descubrieron que, en determinadas condiciones, algunos antioxidantes que actúan dentro de los compartimentos celulares pueden favorecer el cáncer. En concreto, el glutatión ayuda a las células cancerosas a metastatizar, permitiéndoles sobrevivir en condiciones de poco oxígeno.
No obstante, se trata de un área de investigación joven que todavía no llega al paciente. "Falta entre 5 y 10 años para que la dieta pueda complementar el tratamiento del cáncer, pero llegaremos", afirmó Birsoy. "Ya tenemos tecnología para aprender a conectar la genética de cada paciente con nutrientes y tipos de cáncer concretos. Pero necesitamos más investigación básica, como la que se hace en centros como el CNIO, y ensayos clínicos".
La dieta como complemento al tratamiento
La dieta podría ser un potente complemento al tratamiento, ya que hay nutrientes específicos que potencian un determinado tratamiento o reducen sus efectos secundarios. Sería lo que Eileen White, del Rutgers Cancer Institute (Estados Unidos), llama "devolver el poder al paciente". Durante el encuentro, White destacó que la genómica, la proteómica y la metabolómica, junto con la computación y la inteligencia artificial para extraer información relevante del big data, permiten investigar como nunca antes la relación entre nutrición y cáncer.
Obesidad y cáncer: una relación incomprendida
El investigador del CNIO y coorganizador del congreso, Nabil Djouder, puso el foco en la obesidad. "No todas las personas con obesidad tienen más riesgo de cáncer; hay personas con un alto índice de masa corporal que no tienen las patologías asociadas a la obesidad. Necesitamos entender esto muy bien", añadió Djouder.
En una revisión reciente sobre el uso de la dieta en los tratamientos contra el cáncer, Djouder explicó que las dietas pueden apuntar directamente al metabolismo del cáncer, privando al tumor de los nutrientes que necesita. En el congreso presentó uno de sus últimos resultados sobre cómo la falta de una proteína favorece la aparición de fibrosis hepática, un paso decisivo en la progresión hacia la cirrosis y el cáncer de hígado.



