El caso de Carlos Emilio Galván, desaparecido desde hace casi ocho meses en Mazatlán, Sinaloa, ha sido trasladado de fiscalía sin previo aviso a la familia, denunció su madre, Brenda Valenzuela. En entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Radio, Valenzuela expresó su frustración por la falta de información y las decisiones que, según ella, ponen en riesgo la investigación.
Cambio de fiscalía sin notificación
Brenda Valenzuela explicó que el pasado 26 de mayo tuvieron su última reunión con la Fiscalía General de la República (FGR), y dos días después, el 28 de mayo, se enteraron por terceras personas de que la carpeta de investigación había sido transferida de la Fiscalía Especial de Investigación para Secuestros a la Fiscalía Especializada para la Investigación, Persecución de los Delitos en Materia de Desaparición Forzada y la Desaparición Cometida por Particulares. "Hasta el día de hoy no tenemos notificado ni tenemos la certeza de por qué fueron tomadas estas decisiones", afirmó.
Situación de vulnerabilidad
La madre del joven de 21 años señaló que esta situación incrementa la incertidumbre no solo para ella, sino para toda la familia. "Es algo persistente, una percepción de sentirnos vulnerables en que se están tomando decisiones que ponen en riesgo toda la investigación", dijo. Además, criticó la dilación de los protocolos y la evasión de actos de investigación fundamentales.
Mensaje a la fiscal general
Como parte de su protesta, la familia instaló una mega manta en la explanada del Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, con el objetivo de enviar un mensaje directo a la fiscal general de la República, Ernestina Godoy. "Para que nos abra un espacio y nos dé la oportunidad de que directamente le podamos compartir todo el contexto bajo el que se ha venido llevando la investigación", explicó Valenzuela.
Han pasado ocho meses desde la desaparición de Carlos Emilio, ocurrida cuando fue al baño del bar Terraza Valenzuela durante unas vacaciones familiares. Hasta ahora, no hay información sobre su paradero, y la familia exige una investigación más efectiva y transparente.



