Estamos a solo cuatro días de que comience la justa deportiva más importante del planeta. El Mundial es el único evento capaz de paralizar a un país, y México no es la excepción, pues nuestra nación es futbolera. Sin embargo, ¿sabían que el futbol siempre va de la mano con el incremento de la violencia física y sexual hacia las mujeres? ¿Creen que exagero? Les recomiendo buscar en redes el video del mexicano que, al término del partido de México contra Arabia Saudita, donde el TRI quedó eliminado, empieza a gritar y a acuchillar la televisión. Si eso le hizo a un aparato electrónico, ¿qué le podría hacer a su familia, a su pareja?
La violencia machista se intensifica durante el Mundial
Para los machistas, las emociones que viven durante la actuación de su selección o club justifican el trato que le dan a las mujeres que se encuentran a su lado. De ahí que, pierda, gane o empate un equipo, quienes la pagan somos nosotras. En Latinoamérica se ha documentado que cada que hay un partido de futbol, los casos de violencia física y sexual contra las mujeres aumentan, sobre todo los últimos. Por ejemplo, en el Mundial de Brasil, las llamadas por violencia aumentaron un 45 por ciento.
Pero el problema no se detiene ahí, ya que los grupos criminales que de por sí ya operan en el país pueden aprovecharse de este evento global para explotar sexualmente a mujeres, sobre todo a menores de edad. No debemos olvidar que México es el segundo destino para la explotación sexual infantil a nivel mundial y que la CDMX es uno de los lugares más peligrosos para las menores de edad. Tan solo cada año, miles de hombres realizan más de 600 millones de viajes internacionales, 20% de estos para tener sexo, muchos de ellos con niños y niñas.
Falta de protección gubernamental
Esto es una gran bandera roja, ya que a nada de iniciar el Mundial, México no ha implementado el marco normativo (al que se comprometió) para proteger a las mujeres, en especial a las niñas y las adolescentes, de delitos como la trata de personas, explotación sexual, trabajo infantil o el desplazamiento familiar. Por el contrario, en el gobierno federal, así como en las entidades sedes del Mundial en México, se ha propuesto que, al menos en los partidos de la Selección Nacional, las empresas apoyen mandando a sus trabajadores a home office, sino es que durante toda la justa deportiva.
Este acto con buena intención podría resultar contraproducente para las mujeres. Recordemos que en el confinamiento por la pandemia de covid-19 se incrementaron significativamente las llamadas de auxilio debido a violencia, así que el que las mujeres se queden en casa durante el Mundial no es una buena opción, sobre todo para aquellas que no consideran a su hogar un lugar seguro. Además, hay que subrayar que no solo se trata de violencia física, ya que estar en casa implica doble o triple jornada no remunerada. Asimismo, no olvidemos que en este tipo de eventos es muy común que la ingesta de bebidas alcohólicas y otro tipo de drogas ilegales aumente, lo que también es un peligro.
Iniciativas de la sociedad civil
Cabe señalar que hace unos días, la Red Nacional de Refugios (RNR) informó que está impulsando la campaña "La violencia contra las mujeres no es parte del juego", que tiene como objetivo la prevención, atención y protección de la violencia a las mujeres durante y después del mundial, ya que curiosamente las sedes mundialistas (CDMX, Nuevo León y Jalisco) tienen altos índices de violencia familiar. Este evento que tanto han procurado las autoridades no está hecho para que las mujeres sean aficionadas, asistan a los estadios o vean los partidos con su familia o pareja; más bien, es muy posible que sean las receptoras de violencia física, sexual, explotación doméstica y laboral.



