El rey Felipe VI presidió este martes el homenaje que la ciudad de Barcelona tenía pendiente con Joan Antoni Samaranch, quien fue presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) entre 1980 y 2001 y artífice de los Juegos Olímpicos de 1992 en la capital catalana, los únicos celebrados en España hasta la fecha.
Discurso del monarca
En su discurso, Felipe VI destacó que Samaranch supo ver la competición deportiva como un medio para ensalzar la dignidad del ser humano. "El olimpismo era para él una forma contemporánea de humanismo; algo que todo verdadero olímpico puede compartir", afirmó el rey, quien cerró los parlamentos del acto en los Jardines Joan Maragall del Palacete Albéniz.
El monarca subrayó que, durante sus 21 años al frente del COI, Samaranch lideró con ímpetu y convicción la transformación del olimpismo en su dimensión institucional, potencial diplomático e innovación técnica y tecnológica. "También logró atraer los grandes patrocinios ligados a los derechos televisivos de retransmisión, que cambiaron para siempre la dimensión, alcance y potencia de la mayor cita deportiva del mundo", añadió.
Emotivo recuerdo
Felipe VI recordó que, en la capilla ardiente del expresidente del COI, fallecido en abril de 2010, sonó la canción Amigos para siempre, que Samaranch coreó en la clausura de Barcelona '92. "Fue un momento de intensa emoción para mí, no solo por mi estrecha relación con Samaranch, sino porque tuve el privilegio de ser abanderado de aquel equipo olímpico de las 22 medallas", expresó.
La canción Amigos para siempre, popularizada por Los Manolos, fue interpretada en el homenaje por los jóvenes cantantes Joana Craven y Cesc Castaño, acompañados por el coro del Gran Teatro del Liceo. El acto concluyó con la pieza Barcelona, de Freddie Mercury y Montserrat Caballé, interpretada por alumnos del conservatorio.
Asistentes y familia
Al evento asistieron el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; y el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, junto a otras personalidades y miembros del COI y la sociedad civil catalana. También estuvieron presentes los hijos de Samaranch, María Teresa y Juan Antonio, este último vicepresidente del COI, así como nietos y bisnietos.
María Teresa Samaranch pidió que los deportistas subieran al escenario para recordar a su padre, a quien "siempre lo compartía con los deportistas". Entre los atletas presentes destacaron el extenista Manolo Orantes y la nadadora Mari Pau Corominas.
Palabras de las autoridades
El alcalde Collboni abrió el acto recordando que "la historia de Barcelona cambió" cuando Samaranch fue nombrado presidente del COI en 1980, y que la ciudad "le debía" este homenaje por su contribución a la Barcelona moderna. Destacó que "gracias a su liderazgo, visión, eficiencia y dotes diplomáticas", Barcelona es una ciudad olímpica.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, señaló que Samaranch apostó por Barcelona para unos Juegos "en un momento en que no era ni obvio ni fácil hacerlo", movido por "patriotismo, convicción y visión de futuro".
Por su parte, Alejandro Blanco resumió el legado de Samaranch en cuatro logros: poner a los deportistas en el centro, modernizar la gestión, reducir los boicots y promover la sostenibilidad. "No es casualidad que en el COE fuimos los primeros en crear la oficina de atención a los deportistas y somos el primer Comité Olímpico del mundo en sostenibilidad", reflexionó Blanco.
"Este acto era necesario y hemos luchado mucho para celebrarlo, pero no me gustaría que fuera el único, sino repetirlo muchas veces para que las nuevas generaciones sepan quién fue Juan Antonio Samaranch", sentenció Blanco.



