La relación entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, atraviesa su momento más tenso desde que iniciaron juntos la guerra contra Irán. Trump insultó a su aliado en una llamada telefónica, llamándolo "loco" y advirtiéndole que sus amenazas de bombardear Beirut ponen en riesgo las conversaciones con Teherán, según reportaron los medios estadounidenses Axios y ABC News.
El origen del conflicto
Trump confirmó el tenso intercambio en una entrevista con el New York Post publicada el miércoles. La información evidenció los vínculos cada vez más frágiles entre ambos líderes de derecha, quienes tienen mucho que perder políticamente con la guerra en Medio Oriente. Trump busca poner fin al conflicto, que ha golpeado duramente la economía estadounidense a menos de seis meses de las elecciones de medio término, donde se decidirá si su Partido Republicano mantiene el control del Congreso.
Por su parte, Netanyahu enfrenta un posible colapso de su coalición de derecha y críticas por ceder ante Trump en temas de seguridad, tras frenar los planes de ataque a Beirut. El veterano primer ministro israelí está bajo fuego por sus decisiones.
"Todos te odian"
Según Axios, Trump le gritó a Netanyahu durante la llamada del lunes: "Estás jodidamente loco. Estarías en la cárcel si no fuera por mí. Te estoy salvando el trasero. Todos te odian ahora. Todos odian a Israel por esto". Un funcionario de la Casa Blanca se remitió a publicaciones de Trump en Truth Social, donde agradeció a Netanyahu por retirar tropas de Beirut y "detener los disparos" con Hezbolá.
Analistas señalan que no es la primera vez que ambos políticos chocan. "Las tensiones personales entre Netanyahu y los presidentes estadounidenses no son nuevas", comentó a la AFP Dan Shapiro, exembajador en Israel y miembro del Atlantic Council. Durante tres décadas, Netanyahu intentó persuadir a los inquilinos de la Casa Blanca para atacar a Irán por su programa nuclear, y solo en Trump encontró un aliado ideológico. Sin embargo, tanto el conflicto como la alianza con Netanyahu han resultado políticamente costosos para Trump.
Trump y Netanyahu minimizan la disputa
Ambos líderes restaron importancia al incidente. En la entrevista con el New York Post, Trump admitió haber usado esos términos, pero dijo que estaba "un poco molesto por su constante pelea con el Líbano". Añadió que tiene una "muy buena relación" con Netanyahu y que "nos ha ido bien juntos". Netanyahu, en una entrevista con CNBC desde Jerusalén, declaró que comparte con Trump el objetivo de desarmar a Hezbolá y desmilitarizar Líbano. "Estamos de acuerdo en muchas cosas. Hay desacuerdos tácticos; siempre encontramos una forma de resolverlos, y lo hacemos como grandes amigos", afirmó.
Al ser preguntado si su relación con Trump había cambiado, Netanyahu respondió: "No. Él me respeta, yo lo respeto". Incluso calificó a Trump como "el mejor amigo que Israel haya tenido jamás en la Casa Blanca".
Netanyahu 'muere por seguir en el poder'
Antiguos aliados de Trump, como el presentador Tucker Carlson y la excongresista Marjorie Taylor Greene, acusan al presidente de permitir que Israel arrastre a Estados Unidos a otra guerra en Oriente Medio, contradiciendo el principio de "Estados Unidos primero" del movimiento MAGA. El Partido Republicano, tradicionalmente proisraelí, está cada vez más dividido. Una encuesta del Pew Research Center en abril mostró que el 57% de los republicanos de 18 a 49 años tiene una opinión desfavorable de Israel, frente al 50% del año anterior.
El efecto de la guerra contra Irán en los precios amenaza las posibilidades de triunfo republicano en noviembre. Para Netanyahu, con frentes abiertos en Líbano, Irán y Gaza, y múltiples cargos por corrupción, lo que está en juego es aún mayor. "Netanyahu muere por seguir en el poder", dijo a la AFP Mairav Zonszein, del International Crisis Group. "Trump intenta encontrar una vía de escape, y claramente tiene mucho poder de presión sobre Netanyahu. Pero mientras Trump intenta acabar la guerra, Netanyahu quiere seguirla. Esa es su principal divergencia", concluyó.



