Colombia como síntoma: el avance de la ultraderecha en Latinoamérica
Colombia como síntoma: avance de ultraderecha en Latinoamérica

El triunfo de Abelardo de la Espriella en las recientes elecciones en Colombia ha sido sorpresivo en algún sentido, pero al mismo tiempo estos resultados no son inesperados. El proceso por el que ha pasado Colombia en lo general y la gestión de Gustavo Petro en lo particular permitían vislumbrar escenarios como los que se han dado en este país.

Desgaste de la oferta política de izquierda

La administración Petro diseñó una gestión basada en diversos compromisos de política pública que nunca pudo cumplir. La política agraria, de sanidad, trabajo y de pensiones fueron bloqueadas permanentemente por un congreso hostil. Este estancamiento generó una profunda desafección entre los votantes, que vieron cómo las promesas de cambio se diluían ante la falta de apoyo legislativo.

Fracaso de la paz total

La oferta de paz total vinculada al proceso de pacificación con los grupos disidentes de las FARC no solo no surtió efecto, sino que ha tenido como resultado un aumento de la fuerza militar de estos grupos. A diez años de la firma de los acuerdos de paz con las FARC, se estima que en Colombia existen más de 27,000 miembros de grupos armados organizados, además de un aumento exponencial en el reclutamiento de infantes, ubicándose esta cifra en más de mil.

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Corrupción y violencia política

Las acusaciones de presuntos actos de corrupción en la administración Petro y en su entorno, además de la grave violencia contra los políticos, han minado la confianza pública. Entre los hechos más destacados se encuentran el asesinato de Alexander López, vinculado a Petro; el asesinato de dos seguidores de De la Espriella; y el asesinato en 2025 del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, entre otros.

Auge de la ultraderecha y caída del centro

El ascenso de la corriente de ultraderecha representada por De la Espriella ha coincidido con la caída de la corriente de centro representada por Paloma Valencia del Centro Democrático y el rechazo evidente a la izquierda tradicional representada por Iván Cepeda. Este realineamiento político refleja una polarización creciente en el electorado colombiano.

Impacto de la política exterior de Trump

La polémica que mantuvo durante semanas el aún presidente Petro con la administración Trump también influyó en el resultado. La agresiva política exterior de Trump en Latinoamérica, especialmente en los casos de Venezuela o Cuba, elevó el grado de tensión entre Petro y Trump, generando un ambiente de incertidumbre en Colombia que alentó la desafección de los votantes hacia Cepeda, con independencia de las situaciones internas.

La izquierda latinoamericana en retroceso

La izquierda latinoamericana está perdiendo espacios en la región. México parece ser el proyecto más sólido, más allá de las críticas; Brasil se mantiene, aunque la gestión de Lula da Silva está en permanente acoso de parte del bolsonarismo. Colombia se podría unir en unas semanas a El Salvador, Chile, Argentina o Ecuador, si la izquierda de este país no recupera el protagonismo, si no logra atraer a un votante indeciso que las cifras estiman en al menos 20% del total de electores, y si no logra sacudirse del lastre representado por una narrativa desgastada que ha permitido que la ultraderecha esté en camino de ocupar la Casa de Nariño.

Nota del editor: Javier Urbano Reyes es profesor e investigador en el Departamento de Estudios Internacionales (DEI) de la Universidad Iberoamericana (UIA), investigador del DGAPA PAPIIT IN302626. “América Latina y el Caribe frente a las políticas migratorias de Trump 2.0. Respuestas y propuestas ante las extorsiones, las expulsiones y los procesos de reintegración de deportados”. Escríbele a javier.urbano@ibero.mx Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

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