Las reacciones y análisis del texto publicado por Andrés Manuel López Obrador han sido variadas. Claudia Sheinbaum se apropió del mensaje y agradeció al expresidente su respaldo, interpretándolo como un apoyo irrestricto a su gobierno. Sin embargo, otros analistas ofrecieron lecturas distintas sobre la misiva obradorista.
¿Un faro que guía o una muestra de debilidad?
Algunos consideraron que el expresidente salió al paso para reafirmar que él sigue siendo el faro que ilumina el camino de la Cuarta Transformación. Otros opinaron que publicó el texto porque percibe a la Presidenta mostrando debilidad y confusión ante la crisis política generada por las acusaciones de Estados Unidos contra la narcopolítica de Sinaloa, que involucra directamente a la dirigencia nacional de Morena.
También hubo quienes señalaron que AMLO buscó mostrar músculo ante la sorpresiva aparición de los expresidentes Fox y Calderón en Chihuahua, para no dejarles libre el camino en su regreso a la política nacional, que él considera su exclusiva prerrogativa.
El contexto de rumores y encuestas
El contexto incluye rumores sobre un posible regreso de Enrique Peña Nieto para unir al PRI y buscar el poder. Ante la estela provocada por las acusaciones estadounidenses, la defensa del gobierno mexicano a los narcopolíticos y la caída en las encuestas de Sheinbaum, Morena y el propio AMLO, el expresidente habría publicado su carta para contener los efectos negativos.
Sin embargo, hay un elemento que causa disonancia en la carta: revivir el caso del general Cienfuegos, su detención en Estados Unidos y su posterior liberación. No parece un recordatorio gratuito ni incidental.
Compromisos más allá de la Constitución
El expresidente parece querer recordar a “unos y otros” —frase célebre de Sheinbaum— que se han construido compromisos con él y con las Fuerzas Armadas como institución atemporal. Compromisos de fidelidad que van más allá del orden constitucional o personal. La Constitución obliga a la subordinación de las Fuerzas Armadas al comandante en jefe, pero el texto de AMLO insinúa que existe una lealtad política hacia él en lo personal y hacia su movimiento.
Esto se debe a que logró la liberación del general Cienfuegos y permitió a los altos mandos militares manejar recursos sin rendir cuentas, amparados en la Ley de Seguridad Nacional.
El deterioro del “muro de la fidelidad”
Seguramente el expresidente ha notado que los mandos militares han reconstituido su estrecha relación con el Comando Norte. Los ejercicios conjuntos entre ambos países refuerzan nuevas relaciones estratégicas y de inteligencia. Acciones como la captura de El Mencho y los operativos en Chihuahua con fuerzas estadounidenses son más frecuentes de lo que se admite.
AMLO pensó que había creado un muro junto con las Fuerzas Armadas para contener la intervención de Estados Unidos en México. Sin embargo, a dos años de la gestión de Sheinbaum, ve que ese dique de contención se derrumba. El hecho de tener que recordar a los mandos militares sobre la lealtad que le deben indica que el “muro de la fidelidad” se está desmoronando.
El proyecto político de control total de AMLO naufraga sin el control político sobre las Fuerzas Armadas. Una cosa es la obediencia constitucional a la autoridad civil, y otra muy distinta es la obediencia política al movimiento partidista que exigen AMLO y Sheinbaum. AMLO percibe que esa obediencia ya no se respeta, lo que pone en riesgo a su movimiento y quizá la libertad de los liderazgos más comprometidos con el narcotráfico, incluido él mismo. Ésa es su preocupación de fondo.



