Aurora boreal en CDMX: las veces que se vio este raro fenómeno
Aurora boreal en CDMX: las veces que se vio

Uno de los fenómenos naturales más sorprendentes y bellos del mundo es la aurora boreal. Aunque en México es un espectáculo muy poco común, existen registros históricos que demuestran que este evento sí ha llegado a observarse en algunas regiones del país, especialmente en el norte e incluso en la Ciudad de México.

¿Qué es la aurora boreal y cómo se produce?

La aurora boreal es un fenómeno luminoso que ilumina el cielo nocturno con tonalidades verdes, rosadas, violetas e incluso rojizas. Generalmente puede observarse desde finales de agosto hasta mediados de abril en regiones cercanas al círculo polar ártico. Entre los destinos donde es más frecuente admirarla se encuentran Noruega, Finlandia, Suecia, Islandia, Canadá y Alaska.

Este espectáculo ocurre cuando partículas cargadas de energía provenientes del Sol chocan con el campo magnético de la Tierra. La interacción provoca que los gases presentes en la atmósfera emitan luz, dando origen a las impresionantes auroras que cautivan a miles de personas cada año.

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¿Cuándo fueron las auroras boreales en México?

La vez que una aurora boreal sorprendió a la Ciudad de México

Aunque parezca increíble, la CDMX fue testigo de este fenómeno hace más de dos siglos. El 14 de noviembre de 1789 se registró una de las panorámicas más sorprendentes del cielo nocturno en la capital del país, cuando una aurora boreal pudo observarse desde la entonces Nueva España. El acontecimiento llamó la atención de eruditos novohispanos, quienes analizaron y documentaron el fenómeno. Entre ellos se encontraban José Antonio Alzate, Antonio de León y Gama, así como José Francisco Dimas Rangel.

El Evento Carrington

En 1859 ocurrió una de las tormentas solares más intensas jamás registradas: el llamado Evento Carrington. De acuerdo con el INAH, el astrónomo inglés Richard Carrington observó a través de su telescopio una explosión de luz blanca acompañada de manchas oscuras en la superficie del Sol. Aunque el destello duró apenas unos minutos, las eyecciones de masa coronal tardaron aproximadamente 17 horas en llegar a la Tierra. La poderosa tormenta geomagnética provocó auroras boreales visibles en lugares inusuales y afectó los sistemas telegráficos de la época, generando interrupciones y fallas. Este episodio marcó un antes y un después en el estudio de las erupciones solares y su impacto en nuestro planeta.

La "tormenta de Fátima", el cielo rojo que alarmó al mundo

Otro de los episodios más impactantes ocurrió en enero de 1938. Entre el 16 y el 26 de enero, con su punto máximo durante la noche del 25 al 26, una intensa tormenta geomagnética tiñó el cielo de tonos rojizos en distintas regiones de Europa y Norteamérica. Aunque este fenómeno no fue visible en México, quedó grabado en la memoria colectiva por la impresión que causó entre quienes lo presenciaron. Es conocida como la "tormenta de Fátima" porque coincidió con interpretaciones relacionadas con las profecías de Fátima, que hablaban de una gran "noche iluminada" como señal de acontecimientos trascendentales. Por ello, muchas personas de la época le atribuyeron un significado religioso y de advertencia divina.

Estos son algunos de los momentos más sorprendentes en los que la aurora boreal dejó huella en la historia. Aunque en México su presencia es extremadamente rara, este fenómeno continúa siendo uno de los espectáculos naturales más impresionantes y fascinantes del planeta.

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