Los pasillos de la Central de Abasto de la Ciudad de México, el mercado mayorista más grande de América Latina, se convirtieron en el escenario de una escena inusual que rápidamente se volvió viral en redes sociales. En diversos videos difundidos por usuarios, se observa a un robot humanoide, acompañado por un perro robot, recorriendo las instalaciones mientras comerciantes, clientes y cargadores los observan con asombro y graban el momento con sus teléfonos celulares.
Un robot con estilo mexicano
Lo que más llamó la atención fue que el androide portaba un sombrero de charro y un delantal, elementos que le dieron un distintivo mexicano y lo hicieron pasar como uno más dentro del gigantesco centro de comercio. Las imágenes muestran al robot caminando con normalidad por los pasillos, seguido de cerca por un robot cuadrúpedo similar a un perro mecánico, que se movía ágilmente entre la multitud.
Reacciones en redes sociales
El acontecimiento generó una oleada de comentarios humorísticos e ingeniosos en plataformas como X y TikTok. Algunos de los más destacados fueron:
- “Hasta los robots ya vienen a hacer el mandado”.
- “México es el verdadero Cyberpunk”.
- “Ya están muy modernos los diableros”.
No obstante, más allá de las bromas, la presencia del robot reavivó la conversación sobre el avance de la tecnología y la inteligencia artificial en actividades cotidianas y comerciales.
Impacto tecnológico en el comercio
Especialistas en tecnología han señalado que este tipo de demostraciones reflejan la creciente presencia de robots y sistemas autónomos en sectores como la logística, la atención al cliente y la automatización de procesos. Aunque no se ha informado oficialmente quién organizó la demostración ni el propósito específico de la visita, el evento ha puesto sobre la mesa el debate sobre cómo la inteligencia artificial podría transformar diversas actividades económicas en los próximos años.
La Central de Abasto, que diariamente recibe a miles de personas, se convirtió así en un laboratorio improvisado para observar la interacción entre humanos y máquinas en un entorno real de comercio masivo. Sin duda, esta inusual visita dejará una huella en la memoria de quienes fueron testigos del androide con sombrero de charro y su fiel acompañante robótico.



