SpaceX ha concretado un acuerdo millonario con Google para suministrar una importante capacidad de cálculo informático, según un documento bursátil publicado este viernes. Este contrato refuerza la posición del grupo espacial de Elon Musk como proveedor de infraestructuras de inteligencia artificial (IA). El acuerdo se da en un contexto donde los gigantes tecnológicos estadounidenses buscan ampliar su capacidad de cálculo para impulsar sus modelos de IA, en particular Google con sus modelos Gemini.
Detalles del acuerdo
Según lo estipulado, Google pagará 920 millones de dólares mensuales hasta junio de 2029 por el alquiler de aproximadamente 110,000 procesadores gráficos (GPU) del fabricante Nvidia. Se estima que el pago total durante la vigencia del contrato alcance los 30,000 millones de dólares. El gigante de las búsquedas en línea comenzará a abonar la tarifa mensual completa a partir de octubre de 2026.
Este acuerdo es uno de los más representativos en la industria tecnológica en tiempos recientes. El mes pasado, Anthropic también firmó un contrato con SpaceX para alquilar uno de sus principales centros de datos en Memphis, Tennessee, por 1,250 millones de dólares al mes. Originalmente, esas instalaciones fueron construidas para abastecer de energía a xAI, la empresa rival de IA de Musk, que en febrero se fusionó con SpaceX.
Salida a bolsa de SpaceX
Los acuerdos con Google y Anthropic se concretan apenas unos días antes de la salida a bolsa de SpaceX, que será la mayor de la historia y que pretende valorar a la empresa en 1.8 billones de dólares. Elon Musk busca que SpaceX cotice en la bolsa y pide a los inversionistas que crean que la empresa de cohetes e inteligencia artificial vale 1.75 billones de dólares. Sin embargo, en Wall Street no todos están convencidos.
SpaceX obtuvo ventas por 18,500 millones de dólares el año pasado. Musk pide a los inversionistas que valoren la empresa en casi 100 veces esa cantidad. En comparación, Apple, una de las empresas más valiosas del mundo, vale aproximadamente 11 veces sus ingresos anuales, según su capitalización bursátil. Nvidia, la favorita de la revolución de la IA, vale 25 veces su recaudación anual.
Perspectivas de la IPO
La próxima Oferta Pública Inicial (IPO), programada para mediados de junio, podría ser una de las mayores de la historia. Los defensores de SpaceX argumentan que la empresa no es solo un negocio de cohetes, sino la puerta de acceso al espacio. Chad Anderson, director ejecutivo de Space Capital, una firma de inversión que ya posee una participación en SpaceX, afirma que la empresa controla los rieles y el acceso a la órbita. Sostiene que es apenas el inicio de un auge de infraestructura espacial que durará décadas y tendrá un valor de cientos de miles de millones de dólares, desde la sustitución de satélites envejecidos hasta la construcción de centros de datos en órbita.
El servicio de internet por satélite Starlink ya genera la mayor parte de los ingresos y las ganancias de SpaceX. Jay Ritter, experto en IPO de la Universidad de Florida, señala que si SpaceX puede convertirse en el proveedor de acceso a Internet de bajo costo para mucha gente en todo el mundo, eso puede ser una fuente enorme de ingresos y beneficios. Musk ha dejado claro que piensa en algo mucho más grande que las ganancias trimestrales: hacer que la vida sea multiplanetaria y extender la conciencia hasta las estrellas.
Opiniones divididas
No todos son optimistas. Eric Jhonsa, de Dutch Asset Corporation, apunta a un problema mayor: las startups de IA con pocos o ningún ingreso que alcanzan valoraciones astronómicas. Scott Galloway, profesor de marketing en la escuela de negocios Stern de la Universidad de Nueva York, bromeó: "¿Es esta una empresa increíble o está ridículamente sobrevalorada? La respuesta es sí". Geoff Robinson, analista financiero, fue más directo: "Si leo una opinión más de algún 'experto' sobre la IPO de SpaceX que ignore las leyes de la física financiera, voy a necesitar un cohete de verdad para escapar de tanta tontería".
Los críticos también plantean preocupaciones sobre los márgenes de beneficio en el negocio de lanzamientos de cohetes, los precios de Starlink y la viabilidad de los centros de datos en el espacio. Kim Forrest, directora de inversiones en Bokeh Capital Partners, sostiene que las matemáticas financieras tradicionales podrían no aplicar, y que lo que la gente compra es la esperanza y el sueño del espacio comercial. Sin embargo, Ritter advierte que deben salir bien muchas cosas para que los ingresos y beneficios justifiquen esa valoración, y que la mayoría de las veces algo no sale según lo planeado.



