El Mundial 2026 se vive con preocupación en el campamento de Corea del Sur. A pocos días del crucial enfrentamiento del Grupo A contra la República Checa, el seleccionador Hong Myung-bo enfrenta un dolor de cabeza: la posible ausencia de Bae Jun-ho.
Lesión de tobillo complica el debut
El talentoso mediapunta del Stoke City, de 22 años, se ha convertido en una pieza fundamental para la ofensiva surcoreana. Sin embargo, su participación en el partido inaugural es cada vez más improbable. Bae continúa recuperándose de una lesión de tobillo sufrida hace diez días durante el amistoso contra Trinidad y Tobago, en el que una dura entrada lo obligó a abandonar el campo.
Mientras sus compañeros intensifican los entrenamientos tácticos para descifrar la defensa checa, Bae ha sido visto realizando sesiones individuales. El cuerpo médico indica que la lesión no es grave, pero los plazos de recuperación son ajustados. Su ausencia en los entrenamientos colectivos sugiere que el cuerpo técnico no quiere arriesgar a una de sus mayores promesas al inicio del torneo.
Impacto en el equipo
Esta baja, aunque precautoria, limita las opciones de rotación de Hong Myung-bo en una zona de ataque donde la creatividad escasea frente a rivales de gran peso físico. Ante la posible ausencia de Bae, el liderazgo recae en figuras como Hwang Hee-chan, delantero del Wolverhampton Wanderers.
Hwang se mostró cauteloso pero optimista: "Todos los partidos son importantes, pero el primero lo es especialmente". Afronta su tercer Mundial con la mira en repetir la hazaña de 2022. La consigna es clara: Corea del Sur necesita sumar de a tres en Guadalajara para marcar territorio en el grupo.
Con el reloj en contra, el equipo surcoreano deberá ajustar sus piezas y fortalecer su organización defensiva para superar a una República Checa que llega con moral alta tras una racha de victorias en la clasificación. La incógnita de Bae se mantendrá hasta el último minuto.



