Brasil sufrió para imponerse ante Japón en un partido que parecía complicado. La selección nipona sorprendió con un gol tempranero y planteó un encuentro físico, obligando a la Canarinha a remar contra corriente. A pesar de dominar la posesión, Brasil falló en la definición durante largos tramos, mientras Japón aprovechaba las transiciones rápidas para generar peligro.
La ausencia de Neymar genera dudas
Lo más llamativo del partido fue que Neymar, la gran estrella brasileña, no ingresó ni un minuto. Muchos aficionados se preguntaron por qué el técnico Carlo Ancelotti no recurrió a su experiencia y calidad en un momento de necesidad. Sin embargo, el estratega italiano reveló que tenía un plan específico para el astro.
“Estaba esperando a Neymar para la prórroga. Hablé con él y le dije que si no empatábamos, iríamos al minuto 60”, explicó Ancelotti tras el partido. Antes de que Casemiro anotara el empate, Neymar ya se preparaba para ingresar, pero tras el gol, el técnico decidió mantener la estructura del equipo.
“Empatamos y no quise cambiar la estructura porque el equipo tenía el control del partido”, añadió Ancelotti. La decisión, aunque sorprendente, fue clave para que Brasil lograra la remontada sin necesidad de llegar al tiempo extra.
Remontada y clasificación
En el tramo final, Brasil mostró su jerarquía. Casemiro igualó con un potente cabezazo, y Gabriel Martinelli selló la victoria con un gol en el tiempo añadido (2-1). Con este resultado, la Seleção aseguró su pase a los octavos de final del Mundial 2026.
El equipo demostró carácter para remontar y ahora se prepara para una instancia más exigente. En octavos de final, Brasil enfrentará al ganador del cruce entre Costa de Marfil y Noruega. Será un duelo donde la experiencia y el talento de la Canarinha buscarán imponerse.
El sueño del sexto título
Con la clasificación asegurada, Brasil mantiene intacto su sueño de conquistar el sexto título mundial. La actuación ante Japón, aunque no brillante, deja lecciones importantes para el técnico y los jugadores de cara a los partidos decisivos.



