El Atlético de Madrid estaría valorando emprender acciones ante la FIFA por el interés del FC Barcelona en fichar al delantero argentino Julián Álvarez, de acuerdo con reportes de medios internacionales. El club rojiblanco considera que el Barcelona habría utilizado mecanismos que exceden los límites de la normativa, citando los casos del fichaje de Antoine Griezmann o el intento de contratar a Nico Williams procedente del Athletic Club.
Denuncia pública en redes sociales
Días antes, el Atlético había denunciado en redes sociales lo que calificó como una campaña contra uno de sus futbolistas. “Filtraciones interesadas, ‘fake news’, faltas continuas de respeto, la versión culé de la maquinaria inventando historietas, llamadas antes de enfrentamientos directos… Pero claro, a nosotros tampoco se nos ocurriría tener a sueldo al vicepresidente de los árbitros o recurrir a favores políticos para inscribir a jugadores. RESPETO y VALORES”, publicó el club en X.
Postura del Atlético y cláusula de rescisión
En las últimas semanas, el club madrileño ha mantenido su postura de no negociar la salida de Álvarez y remite a la cláusula de rescisión del futbolista, que asciende a 500 millones de euros. En ese mismo contexto, el Real Madrid ya había realizado una oferta de 150 millones de euros por Julián Álvarez, como parte de las promesas de campaña de Florentino Pérez de cara a las elecciones del club.
Declaraciones de Julián Álvarez
Tras la victoria de la Selección Argentina 2-0 sobre Austria, Álvarez fue consultado sobre su situación contractual. El delantero señaló que ya sostuvo conversaciones con directivos del Atlético de Madrid respecto a su futuro. “He hablado con las personas del Atlético de Madrid y creo que lo mejor para todos es un traspaso. Quiero realizar mi sueño”, declaró.
La norma de la FIFA que habría roto el Barcelona
El artículo 18 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA establece que un club que pretenda negociar con un futbolista bajo contrato vigente por más de seis meses debe comunicarlo previamente y por escrito al club propietario de sus derechos. En cambio, los jugadores cuyo contrato vence en menos de seis meses pueden negociar libremente con otros equipos. La normativa contempla posibles sanciones para los clubes que incumplan estas disposiciones.



