En las gradas del Milano Santa Giulia Ice Hockey Arena, Ema Martínez, originaria de Hermosillo, Sonora, espera con orgullo la final olímpica de hockey sobre hielo. Su hijo, Auston Matthews Martínez, es el capitán del equipo de Estados Unidos y está a punto de enfrentar a Canadá por la medalla de oro.
Matthews Martínez, criado en Arizona con sopa azteca y tortillas de harina, ha roto estereotipos en la NHL, donde los apellidos anglosajones o escandinavos son comunes. Con tres goles y una asistencia clave en cuartos de final, llega invicto a la final.
La final representa el "Clásico del Hielo" y una revancha histórica: Estados Unidos no gana el oro desde 1980. Matthews Martínez simboliza la nueva generación del Team USA, que creció en mercados no tradicionales y no teme a los gigantes canadienses.
Para México, ver a un jugador de ascendencia mexicana con la medalla de oro sería una victoria simbólica, demostrando que el talento no conoce fronteras. Mañana, Auston Matthews Martínez sale a cazar el oro con el sello de Hermosillo.



