Los Juegos Paralímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 comenzaron oficialmente el viernes en medio de tensiones por la reintegración de Rusia y Bielorrusia con sus símbolos nacionales, lo que provocó un boicot de siete países a la ceremonia de apertura en Verona.
La ceremonia, encabezada por el presidente italiano Sergio Mattarella y la primera ministra Giorgia Meloni, incluyó un espectáculo de luz y sonido bajo el tema 'La vida en movimiento', animado por Stewart Copeland, baterista de The Police. Sin embargo, la ausencia de delegaciones de Ucrania, República Checa, Polonia, Estonia, Letonia, Lituania y Finlandia marcó el evento.
El regreso de Rusia y Bielorrusia fue aprobado en septiembre por la asamblea general del Comité Paralímpico Internacional (IPC), a pesar de la guerra en Ucrania. El presidente del IPC, Andrew Parsons, reconoció que su 'llamado desesperado por la paz' sigue siendo necesario, pero defendió la inclusión: 'El deporte es lo que tenemos que tratar de defender durante estos Juegos'.
Además, el único deportista paralímpico iraní, Aboulfazl Khatibi Mianaei, de 23 años, renunció a participar debido a la guerra en su país, reduciendo el número de naciones representadas de 56 a 55. 'Es realmente decepcionante que no pueda acudir en condiciones de seguridad', lamentó Parsons.
Los Juegos se extenderán por diez días en tres zonas: Milán (parahockey sobre hielo), Cortina d'Ampezzo (paraesquí alpino, parasnowboard, paracurling en silla de ruedas) y Val di Fiemme (paraesquí de fondo y parabiatlón). A pesar del boicot a las ceremonias, ningún país ha renunciado a la competición.



