La preventa de boletos para el partido de ida de las semifinales de la Liga MX entre Cruz Azul y Guadalajara, programado en el Estadio Azteca (Banorte), se convirtió en un caos el lunes cuando la boletera oficial Fanki canceló cientos de transacciones de forma unilateral. La plataforma colombiana había fijado inicialmente precios de 113 pesos para aficionados que asistieron a la serie previa contra Atlas, lo que provocó una rápida saturación de zonas preferentes. Sin embargo, la empresa atribuyó el error a una "configuración operativa ajena a la plataforma" y ajustó los precios reales, que van de 500 a 3 mil 250 pesos, según la zona.
Ante la cancelación masiva, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) intervino e invitó a los afectados a presentar quejas a través de sus líneas de atención. Fanki aseguró que los reembolsos se realizarán automáticamente, pero el descontento escaló en redes sociales, donde usuarios acusaron a la empresa de reincidir en prácticas como preventas inexistentes y sobreprecios. Este incidente se suma a fallas reportadas durante la venta para el partido México-Portugal en marzo, cuando la directora general Tatiana Fontalvo atribuyó los errores a un presunto sabotaje y a una demanda inusual de 3 millones de solicitudes por segundo.
El estadio Banorte respaldó a Fanki, señalando que las cancelaciones buscan "garantizar condiciones correctas y equitativas para todos los asistentes". A pesar de las quejas, la mayoría de los asientos ya fueron vendidos, por lo que se espera una asistencia masiva. La Profeco mantiene una indagatoria contra la boletera oficial.



