Curazao hizo historia al conseguir su primer punto en una Copa del Mundo, tras empatar sin goles ante Ecuador en su segundo partido del Mundial 2026. El logro fue recibido con júbilo en la pequeña isla caribeña, donde la gente salió a las calles para celebrar.
Celebraciones en la isla y apoyo real
El empate, conseguido en el Kansas City Stadium, provocó festejos inéditos. El rey Guillermo Alejandro, la reina Máxima y la princesa Ariane de los Países Bajos viajaron para unirse a la celebración en el vestuario, rompiendo el protocolo para bailar y abrazar a los jugadores de Curazao. En la isla, la población siguió el partido desde centros comerciales y pantallas instaladas en las calles, viviendo con intensidad el primer Mundial de su historia.
El héroe bajo los palos
El guardameta Eloy Room fue el gran artífice del resultado. Tras la derrota 7-1 ante Alemania en el debut, Room se redimió con quince atajadas, la segunda marca más alta en la historia de los Mundiales. Su actuación mantuvo a Curazao con vida en el torneo.
Panorama complicado para Ecuador
Ecuador, dirigido por Sebastián Beccacece, dominó el partido y contó con figuras como Enner Valencia, pero mostró graves carencias en la definición. Ángelo Preciado estrelló un balón en el travesaño, y el equipo no pudo concretar su superioridad. El punto deja a Curazao con opciones de avanzar, aunque las matemáticas indican que su próximo partido ante Costa de Marfil en Filadelfia podría ser el último.
Un punto que vale más que un gol
Para Curazao, el país más pequeño en población que ha clasificado a un Mundial, este punto tiene un sabor especial. En el pasado celebraron su primer gol ante Alemania pese a la goleada 7-1, pero ahora el primer punto genera emociones aún más dulces. El éxito también fue una respuesta a las críticas del presidente de la UEFA, quien cuestionó la ampliación del Mundial a 48 selecciones.



