Inglaterra enfrentará a México en los Octavos de Final del Mundial 2026 con una desventaja 'invisible' que podría ser determinante: 15,562 kilómetros recorridos, más de 24 horas de vuelo y una altitud de 2,240 metros sobre el nivel del mar en la Ciudad de México, un factor al que no están acostumbrados.
Recorrido de Inglaterra en el Mundial 2026
El combinado europeo, liderado por Harry Kane, ha viajado desde su búnker en Kansas City hasta cinco sedes distintas. El desglose de distancias y tiempos de vuelo es el siguiente:
- Dallas (130 msnm): 879 km, 1 hora 30 minutos (Jornada 1 vs Croacia).
- Boston (6 msnm): 2,292 km, 3 horas 10 minutos (Jornada 2 vs Ghana).
- Nueva York (10 msnm): 1,967 km, 2 horas 55 minutos (Jornada 3 vs Panamá).
- Atlanta (320 msnm): 1,303 km, 2 horas (16avos vs Congo).
- Ciudad de México (2,240 msnm): 2,680 km, 5 horas 30 minutos (Octavos vs México).
Estas cifras corresponden solo al viaje de ida; el recorrido total se duplica al considerar los regresos. Además, Inglaterra no ha disputado ningún partido a más de 320 metros sobre el nivel del mar, por lo que la altura de la CDMX representa un desafío físico y táctico significativo.
El contraste con México
La Selección Mexicana, dirigida por Javier Aguirre, ha tenido un camino mucho más corto. Disputó tres de sus cuatro partidos del Mundial en el Estadio Ciudad de México y solo viajó a Guadalajara para la Jornada 2 ante Corea del Sur. En total, México ha recorrido apenas 1,122 kilómetros (ida y vuelta al Estadio Guadalajara) y acumula menos de 3 horas de vuelo. Además, el Tri ha pasado dos semanas y media sin salir de la capital, tiempo en el que disputó dos compromisos, uno de eliminación directa, sin necesidad de tiempo extra.
Impacto en el rendimiento
La fatiga acumulada por los largos desplazamientos y la adaptación a la altitud podrían afectar el rendimiento de Inglaterra. Según datos de la FIFA, los equipos que viajan largas distancias durante un torneo tienden a mostrar una disminución en su capacidad física en partidos posteriores. Por su parte, México aprovecha la ventaja de jugar en casa, con menor desgaste y familiaridad con la altura.



