Cuarenta años después, la selección española regresa a México para disputar el Mundial de 2026, el país donde sufrió una de sus derrotas más amargas. En 1986, España quedó eliminada en cuartos de final al perder en penales 5-4 ante Bélgica tras empatar 1-1 en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla. Ahora, liderados por el joven extremo Lamine Yamal, los ibéricos buscan saldar cuentas pendientes y consolidarse como favoritos al título.
El regreso de La Roja a suelo mexicano
España vuelve a jugar en Guadalajara, sede donde en 1986 debutaron con una derrota 1-0 ante Brasil y luego vencieron 2-1 a Irlanda del Norte. En aquella edición, también disputaron partidos en Monterrey (goleada 3-0 a Argelia) y Querétaro (victoria 5-1 sobre Dinamarca en octavos, con cuatro goles de Emilio Butragueño). El Estadio Guadalajara, que no existía en 1986, será testigo del duelo ante Uruguay por el Grupo H.
Lamine Yamal, la nueva esperanza
Lamine Yamal, de 18 años, encabeza una generación dorada que busca emular el éxito de Sudáfrica 2010. El equipo de Luis de la Fuente llegó a México con gran recibimiento y se siente como en casa. Con cuatro puntos en el grupo, España necesita un triunfo para asegurar el primer lugar y avanzar con confianza.
Uruguay, el rival de turno
La selección uruguaya llega presionada tras dos empates en el Mundial. La garra charrúa buscará imponerse ante una España que quiere evitar repetir la frustración de 1986, cuando quedó a un paso de las semifinales. "Este equipo tiene hambre de revancha", declaró el entrenador Luis de la Fuente.
El legado de 1986
En aquel Mundial, España demostró calidad, pero cayó en penales. Ahora, con una generación que incluye a jugadores como Pedri y Gavi, además de Yamal, la selección busca escribir una nueva historia. Los aficionados mexicanos han mostrado su cariño hacia La Roja, creando un ambiente cálido en Guadalajara.
El partido contra Uruguay definirá el destino de España en el torneo. Un triunfo los confirmaría como candidatos al título y les daría la oportunidad de avanzar más allá de los cuartos de final, objetivo que se les escapó hace cuatro décadas.



