La FIFA emitió un comunicado para respaldar la decisión arbitral que anuló el gol del empate de Croacia frente a Portugal en los octavos de final del Mundial 2026, argumentando que la tecnología del balón oficial, el Trionda, cuenta con sensores capaces de detectar cualquier contacto, por mínimo que sea. El organismo rector del fútbol mundial explicó que los datos de la Connected Ball Technology confirmaron el fuera de juego, lo que reforzó el gráfico mostrado en la transmisión televisiva.
La jugada polémica y la explicación técnica
En el tiempo añadido del segundo tiempo, Josko Gvardiol anotó un gol que habría significado el empate para Croacia, pero el árbitro noruego Espen Eskås lo anuló tras consultar el VAR. La intervención se basó en un chip dentro del balón que detectó un leve toque del delantero Igor Matanović, dejando en posición adelantada a Mario Pašalić durante la jugada. Según la FIFA, “los sensores IMU alojados dentro del balón Trionda son capaces de detectar cualquier contacto leve, mostrado a los espectadores en la transmisión como un 'gráfico de latido cardíaco', y permitiendo a los oficiales un nivel sin precedentes de datos para tomar decisiones rápidas y precisas”.
Reacciones de los protagonistas
El entrenador de Portugal, Roberto Martínez, respaldó la decisión arbitral en conferencia de prensa: “No hubo decisiones erróneas. Hemos tenido suerte. Los datos del balón con chip mostraron que era fuera de juego, y el penalti también fue claro. Entiendo el trabajo de Dalić con este equipo y es una pena que hoy solo haya habido un ganador”. Por su parte, la afición croata expresó su descontento lanzando objetos al terreno de juego del Estadio Toronto, lo que generó momentos de tensión. La FIFA no se pronunció sobre esos incidentes.
El camino de Portugal tras el partido
Con esta victoria, la selección de Portugal avanzó a los cuartos de final del Mundial 2026, donde se enfrentará a España el lunes 6 de julio a las 13:00 horas (tiempo de la CDMX). El equipo luso, liderado por Cristiano Ronaldo, buscará continuar su camino rumbo al título.
La polémica decisión reabre el debate sobre el uso de la tecnología en el fútbol, aunque la FIFA insiste en que los datos proporcionados por el balón son concluyentes. El organismo destacó que la Connected Ball Technology, implementada por primera vez en un Mundial, ofrece una precisión sin precedentes para detectar contactos mínimos que podrían pasar desapercibidos para el ojo humano.



