Irán al borde del abismo: ¿Qué necesita para clasificar en el Mundial 2026?
Irán al borde del abismo: ¿Qué necesita para clasificar?

En el minuto 93, Irán creyó haber encontrado la jugada que podía cambiar su Mundial. Shoja Khalilzadeh corrió hacia la banda con los brazos abiertos. Sus compañeros lo rodearon. El defensor se quitó la camiseta, apareció con unas gafas de sol y durante unos segundos Seattle fue testigo de una celebración que parecía imposible: Irán acababa de marcar el gol que lo mandaba a la siguiente ronda de la Copa del Mundo.

Pero la imagen duró poco. El VAR apareció como el último enemigo de una selección que lleva meses jugando contra factores que van mucho más allá del fútbol. La revisión encontró un fuera de juego por milímetros. Una línea trazada en una pantalla borró la explosión de alegría y devolvió a Irán al lugar donde ha estado durante todo este torneo: esperando una oportunidad.

La queja del entrenador: mala suerte y tecnología

El entrenador Amir Ghalenoei no tardó en reconocer que su equipo no tiene suerte. "Hay reglas y todo se basa en la tecnología, lo acepto. Pero estoy muy decepcionado por la mala suerte que tuvimos. Por milímetros, nuestro gol fue anulado. Eso es justicia. Pero estoy decepcionado por la mala suerte", dijo Ghalenoei al terminar el duelo contra Egipto.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Después del empate 1-1 contra Egipto, Irán no tiene una derrota que lamentar ni un partido perdido que explicar. Tiene que depender de otros resultados para avanzar.

¿Qué necesita Irán para pasar a segunda ronda?

Su clasificación quedó en manos de una combinación de resultados. Si Argelia no pierde contra Austria, Croacia evita la derrota ante Ghana y República Democrática del Congo supera a Uzbekistán, la aventura iraní terminará. Si la cadena de resultados se rompe, todavía tendrá una puerta abierta como uno de los mejores terceros lugares.

La ironía es que Irán ha pasado todo el Mundial intentando controlar lo que estaba en sus manos, mientras el contexto se encargaba de poner obstáculos alrededor. Su preparación estuvo marcada por decisiones externas: su campamento base terminó en Tijuana, y los viajes entre México y Estados Unidos afectaron sus descansos. Mientras otras selecciones recuperaban piernas después de los partidos, Irán hacía maletas para volver a subir a un avión.

Centímetros que definen el destino

Un penalti fallado por Mehdi Taremi. Un gol anulado en el último minuto. Un cabezazo de Saeid Ezatolahi que terminó en el travesaño cuando todo Irán ya imaginaba la clasificación. El fútbol suele definirse por centímetros. Irán ha tenido la "mala suerte" de estar del lado equivocado de la historia deportiva. Ahora necesita que esos mismos centímetros, por una vez, jueguen a su favor.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar