Japón avanza en el Mundial 2026 con histórica goleada
La selección de Japón logró una contundente victoria por 4-0 ante Túnez en el Estadio Monterrey, correspondiente a la fase de grupos del Mundial 2026. Este encuentro marcó el partido número mil en la historia de las Copas del Mundo, un hito que los japoneses celebraron tanto dentro como fuera del campo. Con este resultado, Japón aseguró su pase a la ronda de eliminación directa, liderando el Grupo A.
Celebración ejemplar en el cruce de Shibuya
Mientras en México las celebraciones por el triunfo sobre Corea del Sur dejaron una estela de suciedad y destrozos en la Avenida Reforma, en Tokio los aficionados japoneses dieron una muestra de orden y respeto. El famoso cruce de Shibuya, uno de los más transitados del mundo, fue el punto de reunión para festejar la victoria. Sin embargo, lejos de bloquear el tránsito, los seguidores esperaron a que el semáforo se pusiera en verde para cruzar, y tras unos segundos de celebración, se movieron a los extremos de la calle para permitir el flujo vehicular, siguiendo las indicaciones de la policía. Esta escena se repitió varias veces, demostrando los valores de la sociedad japonesa.
Contraste con las celebraciones en México
En contraste, en la Ciudad de México, el triunfo sobre Corea del Sur congregó a aproximadamente 400 mil personas en el Ángel de la Independencia. Tras la fiesta, la Avenida Reforma amaneció sucia, con flores destruidas y daños que requirieron trabajos de remodelación. Los trabajadores de limpieza enfrentaron una de las jornadas más intensas del año. Esta diferencia resalta la cultura cívica japonesa, donde incluso en la euforia se mantiene el orden y la limpieza.
Japón, ejemplo de civismo en el Mundial
No es la primera vez que los aficionados japoneses destacan por su comportamiento. En ediciones anteriores del Mundial, ya habían sido noticia por limpiar las gradas y los vestidores después de los partidos. Esta vez, la celebración en Shibuya se suma a esa tradición, ofreciendo una lección de civismo al mundo. Mientras la selección avanza en el torneo, sus seguidores demuestran que la pasión por el fútbol puede ir de la mano con el respeto y la organización.



