La NBA ha impuesto una sanción histórica a dos aficionados que invadieron la cancha durante el Juego 1 de las Finales entre San Antonio Spurs y New York Knicks, con el objetivo de tomarse una selfie con la estrella francesa Victor Wembanyama. La liga anunció este jueves la prohibición permanente de acceso a todas sus arenas para los implicados, en un incidente que ha generado gran controversia.
El incidente en la duela
Durante el cuarto periodo del partido del miércoles, un aficionado irrumpió desde la banda opuesta a los bancos, cruzó la duela en plena acción ofensiva de los Spurs y se acercó peligrosamente a Wembanyama, en lo que pareció un intento desesperado de obtener una fotografía con el jugador. Dos guardias de seguridad reaccionaron rápidamente y lo retiraron de la cancha en cuestión de segundos, deteniendo el juego por 1:29 minutos.
Las sanciones impuestas
"La persona que ingresó al área de la cancha durante el Juego 1 de las Finales fue arrestada y será vetada de por vida de todas las arenas de la NBA. Una segunda persona también recibirá una prohibición de por vida por su papel en el incidente", informó un portavoz de la liga. Aunque no se confirmó oficialmente, se sabe que la persona arrestada es un menor de edad. El segundo individuo vetado no llegó a pisar la duela, pero colaboró en la logística del asalto.
Reacciones de los protagonistas
Victor Wembanyama restó dramatismo al episodio en la rueda de prensa posterior. "Nunca había estado en esa situación. No sabía cómo actuar", declaró el centro de los Spurs. Por su parte, el entrenador Mitch Johnson fue escueto al señalar que el equipo simplemente pasó a la siguiente jugada de inmediato.
Otros incidentes en el partido
El altercado no fue el único foco de tensión. En el último minuto, la estrella de los Knicks, Jalen Brunson —máximo anotador del encuentro con 30 puntos—, reaccionó visiblemente molesto ante los insultos de un espectador en primera fila. La liga confirmó que también investiga este suceso bajo su estricto código de conducta.
La selfie más cara de la historia de las Finales ya tiene precio: el acceso cancelado para siempre.



