El Papa León XIV recibe playera de México y promueve la unidad a través del deporte
El Papa León XIV ha generado revuelo al recibir una camiseta personalizada de la Selección Mexicana durante su viaje apostólico a España, justo cuando el Mundial 2026 se acerca. El Sumo Pontífice aprovechó la ocasión para enviar un mensaje sobre el poder del deporte para unir a las naciones.
Un regalo especial en pleno vuelo
Durante el trayecto entre Roma y Madrid, la corresponsal mexicana Valentina Alazraki entregó al Papa una playera oficial de México con el nombre León y el número 14. El gesto provocó sonrisas entre los periodistas presentes y las imágenes se viralizaron rápidamente en redes sociales.
El diseño corresponde al mismo que usará el combinado nacional en su debut mundialista frente a Sudáfrica el 11 de junio en el Estadio Azteca. Los aficionados interpretaron el momento como una bendición futbolera para el equipo.
Mensaje del Pontífice sobre el deporte
Más allá de la anécdota, León XIV declaró: “La oración de este mes es para los deportistas. Deseo que la competición fomente la unidad en el mundo. El deporte puede unir a todos: la disciplina, el juego, la seriedad y el sacrificio”. Con estas palabras, resaltó que la Copa del Mundo es una oportunidad para fortalecer lazos entre culturas.
¿A quién apoyará el Papa?
Consultado sobre su selección favorita, el Papa bromeó: “Perú no juega. Italia no juega”, refiriéndose a países con los que tiene vínculos. Agregó: “Hay países pequeños que lograron entrar. Vamos a ver”, dejando abierta la posibilidad de seguir a otras selecciones.
Mundial 2026: una oportunidad de unidad global
El torneo, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, representa para el líder religioso un certamen que trasciende lo deportivo. Su mensaje se centró en la capacidad del deporte para reunir personas bajo valores como el respeto, el esfuerzo y la solidaridad.
La imagen del Papa León XIV con la camiseta verde de México ya es uno de los momentos más llamativos previos al inicio de la Copa del Mundo, mientras millones de aficionados esperan el silbatazo inicial.



