La fiebre por la Copa del Mundo 2026 ha paralizado las actividades en México, consolidándose como el mayor fenómeno de masas en la historia moderna de los medios de comunicación del país. El partido entre México y Corea del Sur, disputado el 16 de junio de 2026, registró un récord de audiencia en televisión abierta con 25.5 millones de espectadores simultáneos, según reportes oficiales de FIFA Media. Esta cifra supera las métricas de cualquier partido mundialista en el siglo XXI y confirma el liderazgo de la transmisión tradicional en vivo para eventos de alta convocatoria.
Detalles del récord de audiencia
El encuentro, que México ganó 1-0 para sellar su pase a los dieciseisavos de final, fue sintonizado a través de canales lineales tradicionales, operando de manera independiente a las plataformas de streaming, las cuales no alcanzaron las cifras de la infraestructura satelital e inalámbrica. El dato oficial de 25.5 millones de espectadores representa un hito en el siglo XXI para la televisión abierta mexicana.
Contexto comparativo de audiencias
Para poner en perspectiva este récord, el partido inaugural de México contra Sudáfrica, el 11 de junio de 2026, promedió 23.4 millones de espectadores con una cuota de pantalla del 72.1%. En contraste, el encuentro contra Corea del Sur alcanzó los 25.5 millones solo en canales lineales. Históricamente, los Mundiales anteriores no habían registrado cifras tan altas en México, lo que demuestra un resurgimiento de la pasión por la selección nacional.
Factores que impulsaron la audiencia
El impacto comercial y el interés de la afición se han visto potenciados por el factor geográfico: es la primera vez desde 1994 que el Mundial se disputa en los husos horarios estelares de Norteamérica. Esta ventaja redujo los desplazamientos de horario y permitió que las familias mexicanas consumieran el partido en directo desde sus hogares. A nivel continental, más de 54 millones de aficionados en Estados Unidos, México y Canadá siguieron los juegos de apertura de sus respectivas selecciones. Además, la FIFA reportó que el duelo inaugural entre México y Sudáfrica superó los mil millones de televidentes globales.
Implicaciones para la televisión tradicional
Los números preliminares demuestran que, ante grupos ajustados y de alto riesgo deportivo, la televisión tradicional mantiene la hegemonía del mercado masivo frente a las opciones de paga y streaming. Este récord subraya la relevancia de la transmisión abierta para eventos de gran convocatoria, incluso en una era dominada por plataformas digitales.



