Ochoa ingresa al campo en medio de una ovación
El nombre de Guillermo Ochoa se convirtió en el tema recurrente en las horas previas al partido entre México y Chequia, con algunos exigiendo que estuviera en la cancha de titular para el último encuentro del grupo A, mientras que otros consideraban que una Copa del Mundo no era el escenario para rendir homenajes, incluso a uno de los porteros históricos del país. La confusión reinó horas antes cuando la marca oficial de cerveza del torneo publicó en sus redes sociales un mensaje donde insinuaban que Ochoa iniciaría.
Cuando la selección saltó al césped del Estadio Ciudad de México la noche del miércoles, la alineación mostraba a Raúl Rangel como el titular, con un Ochoa que estaba en la banca, pero que ya portaba su parche “Legacy” otorgado por la FIFA por sus seis Copas del Mundo, un tema que estuvo bajo discusión dado que en dos convocatorias no jugó un solo minuto, pero que fue parte del listado definitivo en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.
México controla el partido y Aguirre decide el cambio
El equipo se abrió paso para colocar un 2-0, un resultado que le permitió a Javier Aguirre saldar una deuda pendiente que cargaba desde hace 16 años. Con el partido controlado, un marcador a favor y el público pidiendo el ingreso de Memo Ochoa, Aguirre lo mandó al campo de juego con 15 minutos para terminar el partido.
Los aplausos estallaron en el Estadio de Ciudad de México mientras que Edson Álvarez le entregaba el gafete de capitán al mítico portero para jugar sus últimos minutos en un Mundial. La tribuna explotó con el “Memo, Memo” porque recordaban las glorias que el arquero trotamundos ha logrado con la selección, como aquel cabezazo que neutralizó de Neymar en Brasil 2014 o el penal atajado a Robert Lewandowski en Qatar 2022, la Copa del Mundo maldita donde no se avanzó de la fase de grupos.
Una despedida histórica en el Mundial 2026
Con el silbatazo final y el 3-0 a favor de México, Ochoa cerró una noche mágica, un momento histórico del cual se acordará el resto de su vida, pero también la afición mexicana que vio a un ídolo entregar su última actuación. El partido, correspondiente a la fase de grupos del Mundial 2026, quedará grabado en la memoria de los presentes y de todos los seguidores del fútbol mexicano.



