La Modalidad 40 del IMSS, que permite a los trabajadores bajo la Ley 73 incrementar sus semanas cotizadas y el Salario Base de Cotización (SBC) promedio para obtener una mejor pensión, ha visto un aumento en sus costos en 2026 debido al ajuste gradual de las cuotas de aportación. Este incremento impacta directamente en el bolsillo de quienes buscan mejorar su pensión.
Con este esquema, es posible recibir un monto pensionario hasta 300% mayor al original. Por ejemplo, Leticia Martínez, de 56 años, con 32 años laborales y 1,622 semanas cotizadas, ingresó a Modalidad 40 en marzo de 2025 con salario topado. A los 60 años, su pensión pasaría de 17,400 a 66,500 pesos mensuales, con una inversión total de cerca de 800,000 pesos en menos de cinco años, recuperable en 12 meses tras jubilarse.
Sin embargo, especialistas advierten que los beneficios no son iguales para todos. Leonardo Castillo, asesor de inversiones en Fintual México, señala que la Modalidad 40 no conviene a todos, ya que se vuelve más costosa. Las cuotas de aportación han subido de 10.075% en 2022 a 14.438% en 2026, y continuarán hasta 18.800% en 2030. Esto significa que la aportación máxima mensual para alcanzar el salario topado pasó de 8,688 pesos en 2023 a 12,703 pesos en 2026, un aumento del 46% sin considerar inflación.
Las tres variables clave para determinar si conviene son: semanas cotizadas, edad de retiro y último salario. Según Castillo, tener al menos 1,000 semanas cotizadas es un buen indicador. Rolando Talamantes, especialista en seguros y pensiones, recomienda enfocarse en cotizar y procurar que las últimas 250 semanas tengan el mejor salario promedio.
Para acceder a la Modalidad 40, se requiere estar en la Ley 73, no tener una relación laboral formal vigente y contar con al menos 52 semanas cotizadas en los últimos cinco años. Los expertos exhortan a acudir con un asesor para evaluar cada caso.



