El animador mexicano Luis de la Rosa, colaborador en películas como Spider-Man: Into the Spider-Verse y Spider-Man: Across the Spider-Verse, falleció a los 34 años en Francia luego de ser atropellado por un tren del sistema Léman Express, según reportes de medios franceses. El accidente ocurrió la noche del 24 de junio de 2026 en una zona restringida cercana a las vías. Las autoridades indicaron que el maquinista activó las señales de advertencia, pero no fue posible evitar el impacto. Hasta el momento no se han revelado más detalles oficiales sobre las circunstancias del accidente.
De estudiante de arquitectura a animador internacional
Luis de la Rosa nació en Hermosillo, Sonora, y originalmente estudió Arquitectura, pero descubrió su pasión por la animación durante la carrera. De forma autodidacta, pasaba horas practicando y creando animaciones hasta que decidió abandonar la universidad para buscar formación especializada. Ingresó a la Vancouver Film School en Canadá, donde se graduó con honores en 2015. El propio artista comentó que viajar a Canadá tenía el propósito de aprender directamente de profesionales que ya trabajaban en grandes producciones.
Trayectoria en cine y televisión
A lo largo de su carrera, De la Rosa colaboró con estudios como Sony Pictures Animation, Warner Bros., Netflix y Nickelodeon. Entre sus proyectos más destacados se encuentran las dos películas del universo Spider-Verse, consideradas hitos de la animación reciente. También trabajó en Space Jam: A New Legacy, My Little Pony: The Movie, y series como Animaniacs, Carmen Sandiego, Cloudy with a Chance of Meatballs: The Series y Pig Goat Banana Cricket. Su carrera se extendió por más de una década, colaborando con más de una decena de estudios internacionales.
Ash Raider World: el proyecto propio que buscaba impulsar
De la Rosa viajó al Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy con la intención de presentar Ash Raider World, una serie original creada por él. Buscaba encontrar socios, distribuidores e inversionistas para desarrollar su propia propiedad intelectual, marcando una nueva etapa en su carrera. Su presencia en el festival era una oportunidad clave para dar a conocer su historia ante productores y profesionales del sector.
Reacciones tras su muerte
Tras confirmarse la noticia, colegas, estudios de animación y seguidores compartieron mensajes de despedida en redes sociales, destacando su trabajo y su contribución a la animación internacional. La industria perdió a un talento que, aunque no era ampliamente conocido por el público general, dejó una huella en producciones vistas por millones de personas.



