Un nuevo informe del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) revela que la movilidad social en México se ha estancado en la última década. Según el estudio, al menos 7 de cada 10 mexicanos que nacen en el nivel socioeconómico más bajo no logran salir de la pobreza durante su vida.
La Encuesta de Movilidad Social en México (Esru-Emovi), realizada por el CEEY desde 2006, muestra que 49 de cada 100 personas nacidas en hogares del grupo más bajo permanecen en esa condición toda su vida. De la mitad que logra ascender, 25 no superan la línea de pobreza, lo que significa que 74 de cada 100 no escapan de ella.
En contraste, 57 de cada 100 personas nacidas en el extremo superior de la escala social se mantienen en esa posición. El estudio señala que México es uno de los países con menor movilidad social y mayor desigualdad a nivel internacional.
El CEEY advierte que la pobreza se hereda debido a la falta de un piso parejo de oportunidades. Para romper este círculo vicioso, el informe propone un nuevo contrato social que priorice la igualdad de oportunidades en educación, salud y protección social, como mecanismo para impulsar el crecimiento económico y mejorar la distribución de sus beneficios.



