La diputada Olivia Garza, del Partido Acción Nacional (PAN), presentó una iniciativa para sancionar a los autolavados que operen de manera irregular en la vía pública de la Ciudad de México. La propuesta busca proteger el agua y garantizar el derecho de la ciudadanía a disfrutar del espacio público sin invasiones ni abusos.
Detalles de la iniciativa
Durante la sesión de la Comisión Permanente, realizada de forma virtual, Garza explicó que su iniciativa pretende incorporar de manera expresa en la Ley de Cultura Cívica una infracción específica para quienes instalen y operen de manera reiterada autolavados en la vía pública sin autorización. Estos establecimientos utilizan banquetas, arroyo vehicular e infraestructura urbana para desarrollar una actividad lucrativa, lo que afecta la movilidad y el entorno urbano.
Reformas propuestas
La legisladora propuso reformar los Artículos 29 y 32 de la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México. Con estas modificaciones, se considerará infracción contra el entorno urbano colocar, instalar u operar de manera reiterada en el espacio público estructuras, equipos o instalaciones fijas o semifijas destinadas al servicio de lavado de vehículos automotores con fines de lucro. Esto incluye la ocupación del arroyo vehicular o banquetas y el uso intensivo de agua u otros insumos sin la autorización correspondiente.
Impacto de los autolavados irregulares
Garza señaló que quienes se dedican a esta actividad utilizan las banquetas, el arroyo vehicular y la infraestructura urbana para desarrollar una actividad lucrativa, lo que genera diversos problemas. “No estamos hablando de una actividad aislada, estamos hablando de una práctica que afecta la movilidad, deteriora la infraestructura urbana, genera descargas contaminantes al drenaje y profundiza el desperdicio de un recurso tan valioso como el agua, particularmente en una ciudad que enfrenta problemas cada vez más graves de abastecimiento”, enfatizó la diputada panista.
Protección del agua y el espacio público
La iniciativa busca defender el derecho de la población a disfrutar del espacio público sin invasiones ni abusos, al mismo tiempo que se protege el agua, un recurso cada vez más escaso en la capital. La diputada destacó que los autolavados irregulares generan descargas contaminantes al drenaje y profundizan el desperdicio del agua, lo que agrava la crisis hídrica que enfrenta la Ciudad de México.



