La Junta Estatal de Educación de Texas aprobó este viernes una propuesta que establece listas de lecturas obligatorias para más de cinco millones de estudiantes en escuelas públicas. Entre los textos requeridos se incluyen historias bíblicas y versículos, además de literatura clásica y documentos históricos de Estados Unidos.
Medida sin precedentes en el país
La medida, que entrará en vigor en 2030, convierte a Texas en el primer estado del país en implementar un plan de estudios con lecturas religiosas obligatorias en todos los niveles de educación básica. La decisión ha generado un intenso debate entre padres, docentes y organizaciones civiles, que se dividen entre quienes celebran la inclusión de textos cristianos y quienes consideran que la medida viola la separación constitucional entre Iglesia y Estado.
Lista de lecturas obligatorias
La propuesta aprobada exige que cada grado escolar lea múltiples títulos en su totalidad. Para los estudiantes de primaria se incluirán adaptaciones ilustradas de historias como David y Goliat y Daniel en el foso de los leones. En secundaria se requerirán pasajes del Nuevo Testamento, incluyendo sermones de Jesucristo, mientras que en preparatoria se integrarán textos bíblicos junto con obras clásicas como Grandes Esperanzas de Charles Dickens, Orgullo y Prejuicio de Jane Austen y La tragedia de Julio César de Shakespeare.
También se incorporarán documentos históricos como el Discurso de Gettysburg de Abraham Lincoln y la eulogía al presidente Ronald Reagan escrita por Margaret Thatcher. Según expertos consultados por agencias de noticias, esta implementación de listas de literatura obligatoria con textos religiosos sería inédita en cualquier estado del país.
Defensores de la medida
Los defensores de la medida argumentan que la Biblia debe estudiarse como un texto literario esencial para comprender la historia occidental y la fundación de Estados Unidos. Brandon Hall, miembro de la junta y pastor en Springtown, calificó la propuesta como una “oportunidad generacional” para reformular el currículo estatal. “Nuestra nación fue fundada como una nación cristiana, y Texas es un estado cristiano”, afirmó.
Críticas por falta de diversidad
Los opositores sostienen que la lista favorece al cristianismo sobre otras religiones y limita la autonomía de los maestros en la selección de lecturas. Evelyn Brooks, miembro republicano de la junta que votó en contra, señaló que la medida es “inconstitucional” y que los docentes han seleccionado libros durante décadas sin necesidad de imposiciones.
Organizaciones como Texas Freedom Network advirtieron que la decisión envía un mensaje excluyente a estudiantes de otras creencias o sin religión. “Las escuelas de Texas sirven a chicos de todas las creencias y todos deben sentirse bienvenidos, pero esto está enviando el mensaje de que uno y sólo un texto religioso, el cristiano, es el que vale”, declaró Elva Mendoza, representante del grupo.
Contexto de medidas previas
La propuesta se suma a otras medidas recientes en Texas que han ampliado la presencia del cristianismo en las aulas. En 2023 se aprobó la exhibición obligatoria de los Diez Mandamientos en las escuelas, y en 2024 se permitió contratar capellanes como consejeros estudiantiles. El código educativo estatal ya exige enseñar literatura religiosa, incluyendo el Antiguo y Nuevo Testamento, y su impacto en la historia y la literatura. Mientras tanto, activistas y padres de familia continúan expresando preocupación por el rumbo del sistema educativo.



