El presidente municipal de San Miguel Amatitlán, Joel Ángel Bravo Martínez, de 53 años, fue ejecutado este sábado a las puertas de su domicilio por sujetos armados, a pesar de contar con elementos de la Policía Municipal encargados de su seguridad. El homicidio ocurre a casi un mes de que el edil sufriera un secuestro en la carretera local Acatlán-Huajuapan, en la región Mixteca, en los límites de Puebla y Oaxaca, donde fue retenido y después liberado.
Confirmación de la Fiscalía
Durante la mañana, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) confirmó la agresión armada cometida contra el alcalde, quien perdió la vida por esta causa. La institución informó que, junto al gabinete de seguridad, inició los trabajos de investigación ministeriales. Equipos multidisciplinarios, conformados por agentes de investigación y personal del Instituto de Servicios Periciales, se desplegaron en el lugar de intervención para realizar el procesamiento técnico, el levantamiento del cuerpo y la recolección de indicios criminalísticos.
Respuesta conjunta de seguridad
La FGEO apuntó que ante la gravedad del hecho, se articuló una respuesta conjunta e inmediata con las corporaciones de seguridad estatal y federal, con el objetivo de cercar rutas de escape y dar con el paradero de los responsables. Apenas el 15 de mayo, Bravo Martínez, abanderado del PAN, expuso ante el gabinete de seguridad el secuestro que sufrió en la primera semana de ese mes. En esa ocasión, pidió reforzar la seguridad en las poblaciones y carreteras de la zona colindante entre Oaxaca y Puebla, donde advirtió que presuntamente operan bandas delictivas. Asimismo, demandó seguridad para su persona, pero no la proporcionaron.



