Autoridades civiles, representantes de la Iglesia católica, integrantes de la Compañía de Jesús y habitantes de la región se reunieron este sábado en una misa para recordar a los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, así como al guía de turistas Pedro Palma, asesinados a tiros por un narcotraficante hace cuatro años en Cerocahui, municipio de Urique, en la sierra tarahumara de Chihuahua.
Legado de servicio y compromiso comunitario
La conmemoración destacó el legado de servicio, acompañamiento y compromiso comunitario que distinguió a los clérigos en la Sierra Tarahumara. La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, asistió a la ceremonia, ya que el homicidio ocurrió durante su primer año de gestión. La mandataria refrendó el acompañamiento institucional a las localidades de la región serrana en esta jornada de memoria y reflexión.
Presupuesto para la Sierra Tarahumara
La funcionaria aseguró que desde los lamentables hechos de 2022, su administración ha mantenido un estrecho seguimiento en la región para atender las necesidades más apremiantes de la población. "Estamos aquí con solidaridad. Tenemos un presupuesto que se ha venido implementando en la Sierra Tarahumara para el combate a la pobreza, desnutrición y salud", afirmó la gobernadora.
Participación de la comunidad rarámuri
La comunidad rarámuri participó en una procesión acompañada por danzas tradicionales tarahumaras, una expresión cultural y espiritual que simboliza la oración y el anhelo de paz para los pueblos de la zona. La realidad que enfrentan las comunidades serranas actualmente es de pobreza extrema y de constante violencia y desplazamientos forzados por la presencia de grupos criminales y narcotraficantes.



