Los sismos registrados en las últimas horas en Venezuela, Japón, California e Indonesia no forman parte de una “ola sísmica global” ni hay evidencia de que estén relacionados entre sí, afirmaron especialistas consultados por Excélsior, quienes explicaron que la coincidencia temporal no significa que uno haya detonado a otro.
Secuencia de sismos el 24 de junio
El 24 de junio, una inusual secuencia de fuertes sismos llamó la atención mundial: Venezuela fue sacudida por dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 separados por apenas 39 segundos, mientras que ese mismo día también se registraron movimientos de magnitud 6.9 frente a Japón y de 5.6 en el norte de California.
Para el jefe del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM, Carlos Valdés, la coincidencia temporal llamó la atención, pero no significa que exista una conexión entre esos eventos. “Es mera coincidencia”, afirmó.
Cinturón de Fuego del Pacífico
Explicó que Japón, México, Chile, Alaska y buena parte de la costa occidental del continente americano forman parte del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una enorme franja tectónica que rodea el océano Pacífico y concentra entre 80 y 90% de la actividad sísmica y volcánica del planeta. Sin embargo, aclaró que el terremoto de Venezuela no ocurrió dentro de ese sistema, sino en el límite entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana.
“El Cinturón de Fuego no es una sola falla que se active al mismo tiempo; está integrado por múltiples segmentos tectónicos que liberan energía de manera independiente”, detalló. Un terremoto en Japón no provoca otro en México, Chile o Alaska, aun cuando todos formen parte de esa gran franja sísmica, añadió.
Sismo precursor en Venezuela
Respecto a Venezuela, Valdés refirió que el movimiento de magnitud 7.2 registrado segundos antes del de 7.5 no debe catalogarse estrictamente como un “doblete”, sino como un sismo precursor, ya que el evento principal fue el de mayor magnitud. “La cercanía en el tiempo hizo que la duración del movimiento fuera mayor y eso pudo incrementar los daños observados en Caracas”, indicó.
La Tierra siempre está temblando
El investigador del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM, Raymundo Plata Martínez, coincidió en que no existe una “ola sísmica global” ni un incremento extraordinario de la actividad del planeta. “No existe ninguna relación clara o directa entre estos eventos. Ocurrieron en placas tectónicas diferentes, separadas por miles de kilómetros y con características geológicas distintas”, dijo.
Señaló que todos los días ocurren cientos de sismos en el mundo y que la mayoría son imperceptibles para la población. “Lo que estamos viendo es la actividad normal de la Tierra. Lo inusual fue que varios sismos importantes coincidieron prácticamente en el mismo periodo de tiempo”, insistió.
No hay temporada de terremotos
En el mismo sentido, Omar Cristian Chávez Hernández, coordinador del Programa Académico de Ingeniería Geofísica de la ESIA Ticomán del IPN, sostuvo que tampoco existe una “temporada de terremotos”. “No podemos asegurar que haya una época del año en la que ocurran más sismos. Son fenómenos propios de la dinámica natural del planeta”, expuso.
Aunque en México se registran en promedio dos terremotos mayores a magnitud 6.5 cada año, hay periodos en los que pueden ocurrir varios y otros en los que no se presenta ninguno, sin que ello signifique un cambio en el comportamiento de la Tierra.



