Consagración de cuatro obispos en Écône
La Fraternidad San Pío X (FSSPX) consagró ayer cuatro nuevos obispos en una ceremonia al aire libre en la pradera de Écône, Suiza, desoyendo el llamado del papa León XIV a reconsiderar su decisión. El acto, calificado por el Vaticano como “cismático”, provocó un “profundo dolor” en la Santa Sede y conlleva la excomunión automática de los implicados.
La misa, de cuatro horas de duración, se celebró en el mismo lugar donde el fundador de la comunidad, Marcel Lefebvre, consagró a los primeros cuatro obispos en 1988. Asistieron miles de fieles de todo el mundo. Los nuevos obispos son dos franceses, un estadounidense y un suizo.
Postura de la Fraternidad y reacción del Vaticano
El superior general de la FSSPX, sacerdote Davide Pagliarani, calificó la jornada de “histórica” en su homilía. Por su parte, el secretario general de la sociedad, Foucault Leroux, declaró al inicio de la ceremonia que consideran “que todas las penas y censuras (...) son nulas y sin efecto”.
El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, expresó a periodistas “el profundo dolor” sentido en la Iglesia ante estas ordenaciones, que constituyen “un acto cismático” acompañado de “sanciones muy precisas”, como “la excomunión” de los obispos de la comunidad. Parolin añadió: “Ignoro cuándo y cómo se pronunciará esta excomunión, pero espero que, pese a lo ocurrido hoy, el diálogo pueda reanudarse y que se pueda encontrar una verdadera solución”.
Llamado del papa León XIV
El papa León XIV había instado a la Fraternidad a renunciar a sus planes: “Les suplico desde lo más hondo del corazón: ¡reconsideren su decisión!”, les escribió, advirtiendo que, en caso de “acto cismático”, los sacramentos administrados por los obispos consagrados —como el matrimonio o la confesión— dejarían de ser reconocidos por la Iglesia.
La FSSPX, fundada en 1970 por el obispo francés Marcel Lefebvre (1905-1991), agrupa a unos 600 mil fieles, según estimaciones. Se rigen por una interpretación estricta de la tradición doctrinal y litúrgica, rechazando los cambios del Concilio Vaticano II y defendiendo un modelo de sociedad patriarcal y un Estado teocrático.
Antecedentes y situación actual
En 1988, el papa Juan Pablo II hizo un llamado similar para disuadir a la Fraternidad de ordenar obispos, sin éxito. Aquella ordenación provocó una excomunión inmediata, que fue levantada en 2009 por Benedicto XVI. La FSSPX afirma estar presente en 77 países, con 751 sacerdotes, 264 seminaristas y cerca de 800 lugares de culto.
El sacerdote Michel Rion, profesor de Teología en el seminario de Écône, declaró a AFP: “No hay nada cismático o contrario a la Iglesia en nuestras acciones. Esperamos que llegue el día en el que el Papa vea esto”.



