Miles de rescatistas, familiares y voluntarios excavan día y noche entre montañas de concreto para hallar sobrevivientes de los terremotos ocurridos hace más de tres días en Venezuela, que dejaron hasta el domingo casi 1,500 muertos y decenas de miles de desaparecidos. La alerta de los dos sismos de 7.2 y 7.5 que sufrió la costa de La Guaira el miércoles 24 de junio vino primero de los usuarios de plataformas digitales, antes de la confirmación oficial del gobierno de Delcy Rodríguez.
Falta de transparencia agrava la emergencia
La falta de datos, transparencia y credibilidad nacional hacen de la verificación de información un desafío desproporcionado. De acuerdo con un informe de la Red de Práctica Humanitaria de 2022, la ayuda humanitaria que llega a Venezuela es escasa en función de las cantidades de recursos que realmente se necesitan. El reporte señala que Venezuela solo recibe la tercera parte de los fondos internacionales que solicita; de manera análoga, el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas revela que el 32% de la población se encuentra en inseguridad alimentaria.
La Red de Práctica Humanitaria explica asimismo que la falta de información es una responsabilidad del gobierno venezolano, que ha impedido que los mecanismos de transparencia arrojen estadísticas para hacer evaluaciones sociales asertivas y correctamente dimensionadas. Los esfuerzos de la sociedad civil de recolectar información estadística sobre demográficos venezolanos son valiosos, pero en escenarios como estos resultan insuficientes para calcular las pérdidas humanas y materiales.
Redes sociales como herramienta de coordinación
Un fenómeno interesante es la coordinación que ha surgido en redes sociales para la búsqueda de personas desaparecidas. Esta lista que circula en redes como X y las agrupadas en META ha funcionado como un directorio de búsqueda potenciado por influencers y usuarios regulares de dichas plataformas. Es visible la coordinación entre actores de la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales para atraer ayuda humanitaria. Perfiles verificados publican constantemente requerimientos de alimentos no perecederos, herramientas, medicinas y material médico, así como lugares con credibilidad cívica para resguardar dichos víveres.
Si bien existe un sentimiento de solidaridad hacia Venezuela en redes sociales, es importante recalcar que los esfuerzos coordinados de usuarios y ONG no sustituyen la responsabilidad del Estado en Venezuela. La acción de verificación de sobrevivientes y víctimas mortales la sostienen actualmente las plataformas digitales, en compensación por la ausencia de transparencia del Estado.
Cifras oficiales y denuncias de bloqueos
En el momento que este texto se escribe, Delcy Rodríguez declaró que la cifra de víctimas por los terremotos ascendía a los 1,400 muertos, casi el triple que la actualización del día anterior. Entre las denuncias de diversos usuarios de redes sociales están los bloqueos por parte de la autoridad para el arribo de rescatistas y ayuda humanitaria. Sin señalar de una acción deliberada por parte del gobierno venezolano, el descontrol institucional derivado de la ausencia de transparencia imposibilita la coordinación para la atención de la emergencia.
Amnistía Internacional (2026) declaró en un comunicado que los derechos humanos deben guiar la asistencia al terremoto, haciendo énfasis en las faltas a los derechos civiles que ocurrían antes del cambio de gobierno. Amnistía Internacional también alertó de la discrepancia de los datos oficiales sobre el recuento de víctimas y daños materiales, que podrían tener un sesgo negativo de credibilidad para los observatorios internacionales.
Desinformación y recomendaciones
De acuerdo con la herramienta Google Fact Check, han circulado a la fecha alrededor de 15 imágenes y videos falsos o fuera de contexto, sin embargo, el fenómeno de desinformación más riesgoso esta vez no recae dentro de las redes sociales digitales. El gobierno de Venezuela debe permitir la verificación de información, y replantear sus instituciones y políticas de transparencia estadística. La pronta respuesta internacional se coordinó gracias a las redes sociales, pero estos mecanismos de rapidez pueden ser perniciosos también en una situación de emergencia.
Las recomendaciones para los usuarios de redes sociales que quieren ayudar al pueblo venezolano también derivan de la verificación de información. Es deseable buscar centros de acopios asociados a organizaciones de la sociedad civil, gubernamentales o institucionales que garanticen el resguardo de las donaciones. Cruz Roja Internacional, Médicos Sin Fronteras y asociaciones de rescatistas tienen mecanismos para transparentar y agilizar los recursos, en especie o monetarios, a los lugares de mayor urgencia humanitaria. También es de gran ayuda no compartir videos e imágenes de cuentas no verificadas o que no sean de medios de comunicación formales, ya que podrían tratarse de contenidos falsos o de eventos que no corresponden a los sismos recientes en Venezuela.
Nota del editor: Alejandra G. Marmolejo es Doctora en Política Pública y profesora del Tecnológico de Monterrey. Actualmente es miembro del Observatorio de Medios Digitales por la misma institución. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora.



