El 30 de junio, la Nación Comca’ac conmemora el Año Nuevo Seri, una celebración que marca el renacer biológico del desierto de Sonora y el Mar de Cortés. Las autoridades tradicionales indígenas, junto con el gobierno de México, preparan una propuesta formal para que la Unesco declare esta festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial.
Detalles de la celebración y su significado
Jesús Félix Segovia, gobernador tradicional de la Nación Comca’ac, destacó que el Año Nuevo Seri se celebra el 30 de junio, poco después del Día de San Juan (24 de junio), que marca el inicio de la temporada de lluvias. Además, coincide con el Solsticio de Verano y la luna llena conocida como Luna de Fresa, nombre dado por pueblos originarios de Norteamérica por la cosecha de fresas silvestres.
“Buscamos la distinción especial como Patrimonio Cultural Inmaterial por la Unesco, porque el Año Nuevo Seri es una tradición viva que debemos preservar y darla a conocer al mundo para que sientan y vivan lo más profundo de nuestras tradiciones. Esta conmemoración tiene todos los atractivos: gastronomía, música, danza, artesanías. Cada año viene gente de todo México y viajeros de los cinco continentes. Somos una cultura que late en el desierto y en el mar”, afirmó el gobernador Comca’ac.
Impacto ecológico y económico
Con la llegada de las lluvias y los movimientos astronómicos, el desierto de Sonora reverdece y florece, mientras que el Mar de Cortés se reanima. “No solo reverdece y florece el desierto, también en el mar hay más peces, tortugas y ballenas. Todas las especies concurren, se renueva toda la vida. Empieza la larva del camarón y la jaiba entran en un proceso de maduración, que en las próximas semanas la pesca comienza a ser más abundante”, explicó Jesús Félix.
En el desierto de Sonora comienzan a surgir las pitayas, un fruto de los sahuaros con el que los Seris preparan un vino ceremonial que ofrecen a los asistentes al Año Nuevo.
Proceso ante la Unesco
Actualmente, México cuenta con 13 expresiones vivas inscritas en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, como el Día de los Muertos, la fiesta de los Parachicos y la representación de la Pasión en Iztapalapa. La solicitud para el Año Nuevo Seri está en fase de documentación y preservación del acervo histórico, cultural y tradicional.
Las gestiones están a cargo de autoridades federales y estatales, como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Instituto Sonorense de Cultura (ISC) y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI). También deben ser impulsadas por el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, y la presidenta Claudia Sheinbaum.
En una visita presidencial reciente a la Nación Comca’ac, las autoridades se comprometieron a apoyar la iniciativa. “Quiero aquí dejar el compromiso con la Nación Comca’ac de apoyar las gestiones para que el Año Nuevo sea considerado Patrimonio Cultural por la Unesco”, afirmó Durazo Montaño.
Turismo y medicina tradicional
La celebración atrae a cientos de turistas nacionales y extranjeros a Punta Chueca, en la costa de Hermosillo, entre el Desierto de Sonora y la Isla del Tiburón. Muchos visitantes llegan atraídos por las medicinas tradicionales, como el 5-MeO-DMT, una sustancia psicodélica que se encuentra en el veneno del sapo del desierto de Sonora (Incilius alvarius). Su uso produce efectos alucinógenos y se utiliza en el tratamiento de la depresión, la ansiedad y adicciones a drogas duras como las metanfetaminas.
Elecciones internas y controversia
El próximo 15 de julio, 400 comuneros elegirán mediante voto libre y secreto al nuevo gobernador tradicional de la Nación Comca’ac. Jesús Félix Segovia, quien asumió el cargo en 2024 con 31 años, advirtió sobre una controversia: Enrique Robles, despedido del Consejo de Ancianos, entregó un bastón de mando a Saúl “el Indio” Molina Romero como supuesto gobernador tradicional, sin asambleas ni votaciones.
“Somos una democracia, el poder emana del pueblo de acuerdo con nuestro marco normativo. Somos entre 400 a 415 comuneros con facultad y derecho al voto. Cuando se convoca a la asamblea cada tres años, esos comuneros eligen al gobierno tradicional que va junto al cargo de Presidente de Bienes Comunales y Titular de la UMA (Unidad de Manejo Ambiental). El poder y el cargo lo da el voto popular, no lo impone una persona unilateralmente”, afirmó Jesús Félix.
Jesús Félix Segovia entregará el bastón de mando después de la asamblea y las elecciones del 15 de julio. Él fue electo por votación del pueblo Seri y cuenta con reconocimiento de las autoridades mexicanas, incluyendo el Gobierno de Sonora, la Presidencia de la República, los poderes Legislativos local y federal, y el INPI.



