Miles de ultraderechistas marcharon en Roma para exigir la expulsión masiva de migrantes, en una protesta que reunió a unos 3 mil manifestantes. El movimiento neofascista Casapound respaldó las consignas antiinmigración, mientras que el eurodiputado Roberto Vannacci celebró el acto inaugural de su nuevo partido, Futuro Nazionale (FN).
Exigencias de la protesta
Los manifestantes reclamaron la llamada "remigración", que implica el retorno de migrantes a sus países de origen, incluso aquellos con residencia legal. "Los inmigrantes pueden quedarse si aceptan nuestras normas de convivencia; de lo contrario, deben regresar a sus países de origen", declaró Susanna Rubei, una ama de casa, a la AFP. "Esto se aplica especialmente a aquellos que cometen delitos y son sorprendidos in fraganti una, dos, tres o cuatro veces", añadió.
Luca Marsella, portavoz de Casapound, fue más allá: "Queremos echar a los inmigrantes ilegales, expulsarlos, porque no deberían estar aquí. Son ellos quienes violan a nuestras mujeres. Son ellos quienes agreden a nuestros ancianos. Y como no somos políticamente correctos, diremos que también queremos enviar de vuelta a sus países a los inmigrantes legales, aquellos que, claramente, no se han asimilado ni integrado".
El nuevo partido de Vannacci
A pocos metros de la protesta, Roberto Vannacci celebró el acto inaugural de Futuro Nazionale, un partido fundado en febrero que ya cuenta con ocho diputados. A menos de un año de las elecciones legislativas de 2027, Vannacci, exmiembro de La Liga, busca posicionarse a la derecha de la coalición ultraconservadora de la presidenta del gobierno italiano, Giorgia Meloni.
"O están con nosotros, los defensores de la ciudadanía y el soberanismo, o están con Von der Leyen, Mario Draghi y la globalización", declaró Vannacci, atacando a los partidos de centroderecha. El congreso estuvo prohibido a la prensa pero fue retransmitido en línea. "En mi opinión, en este momento, nadie debería entrar en Italia", afirmó posteriormente en rueda de prensa, al ser consultado sobre su concepto de "remigración".
Contexto migratorio en Italia
Italia se encuentra en el centro del debate migratorio europeo debido a su posición geográfica en el Mediterráneo. Miles de personas procedentes de África, Oriente Medio y Asia llegan cada año a las costas italianas buscando refugio o mejores oportunidades económicas. El gobierno de Giorgia Meloni ha endurecido las políticas migratorias desde 2022, impulsando acuerdos con países de tránsito y reforzando los controles fronterizos.
El concepto de "remigración", utilizado por movimientos de extrema derecha en varios países europeos, plantea el retorno de migrantes a sus países de origen, incluidos extranjeros con residencia legal. Sus promotores argumentan que la inmigración masiva dificulta la integración cultural y presiona los servicios públicos, mientras que los detractores consideran que estas iniciativas vulneran principios fundamentales de derechos humanos y fomentan discursos de exclusión.
La aparición de nuevas fuerzas políticas a la derecha de los partidos conservadores tradicionales refleja una tendencia observada en varios países europeos de cara a los próximos ciclos electorales. Formaciones que centran su discurso en la soberanía nacional, la seguridad y el rechazo a la inmigración han logrado aumentar su presencia institucional en los últimos años.



