López Portillo alerta sobre el auge del populismo punitivo en Colombia
El avance de discursos de mano dura frente a la inseguridad representa un riesgo para las instituciones democráticas y el Estado de derecho, advirtió Ernesto López Portillo, coordinador del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, al analizar el resultado de la elección presidencial en Colombia y el ascenso de propuestas basadas en el llamado “populismo punitivo”.
En entrevista con la periodista Ivonne Melgar en Imagen Radio, el especialista explicó que el “populismo punitivo” es una estrategia política que utiliza el miedo ciudadano frente a la violencia para impulsar medidas de endurecimiento penal y fortalecer el respaldo electoral.
¿Qué es el populismo punitivo?
“Es una política criminal que apuesta por el endurecimiento de los castigos, de los poderes de persecución, de investigación, y apuesta por encerrar al mayor número de personas posible”, señaló. Sin embargo, advirtió que este modelo va más allá del fortalecimiento de las capacidades del Estado para combatir la delincuencia. “Lo que el populismo punitivo hace es ir reduciendo, desgastando, los mecanismos que el derecho penal mismo creó”, afirmó.
Incluso, alertó sobre el riesgo de que las instituciones de justicia se conviertan en herramientas de persecución. “No perseguir para investigar, juzgar y apresar, sino perseguir para exterminar a quienes se les califica como enemigos”, sostuvo.
Polarización extrema en Colombia
Al referirse a la situación política colombiana, López Portillo consideró que el país atraviesa un momento de profunda polarización. “Colombia tiene la izquierda más fuerte de su historia y tiene la derecha más fuerte de su historia”, dijo, al señalar que el electorado quedó prácticamente dividido en dos bloques de tamaño similar.
Pese a ello, López Portillo expuso que el éxito del ultraderechista Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta electoral colombiana radica en su capacidad para conectar con las emociones de una ciudadanía afectada por la inseguridad.
Emociones sobre la razón
“Si yo puedo detectar que usted tiene miedo, yo le voy a ofrecer lo que creo que le va a quitar el miedo. Lo que hacen estos populismos punitivos es ofrecer algo independientemente de si es realista o no, independientemente de si respeta o no las leyes, la Constitución, porque lo que ofrecen es una salida emocional (…) Porque mis asesores electorales me han recomendado explotar no la razón del electorado, sino las emociones”.
En este tema, especificó, está la “gran distinción” entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. “Iván Cepeda expresamente dijo muchísimas veces y volvió a decir ya en el conteo final que no iba a hacer ese aprovechamiento demagógico de las emociones, sino que él apelaba a la razón, a las leyes, a la Constitución. Abelardo de la Espriella hace exactamente lo contrario, apela a un sentimiento de patria, de nacionalismo, con un lenguaje incendiario que nos preocupa profundamente”.
Influencia del trumpismo
El académico manifestó preocupación por algunas propuestas planteadas durante la campaña por Abelardo de la Espriella, a quien ubicó dentro de una corriente política influenciada por el estilo del presidente estadunidense Donald Trump, porque desde su óptica se ubica dentro de un “manual de populismo punitivo al extremo y manual de trumpismo”.
“La política de persecución al narcotráfico, al terrorismo, al narcoterrorismo, como lo nombra Abelardo de la Espriella, es una política que ha anunciado su intención de exterminar a las personas, exactamente como lo está haciendo Donald Trump cuando prácticamente en vivo y en tiempo real podemos observar cómo ejecutan a personas embarcadas que se supone llevan sustancias ilegales”.
Errores de la izquierda: paz total
El especialista también cuestionó la estrategia de “paz total” impulsada por el presidente colombiano, Gustavo Petro, al considerar que generó expectativas imposibles de cumplir. “Petro se equivocó en su propio populismo, en su populismo de izquierda, cuando dice paz total. Eso no existe”, aseguró. La comparó con la frase de “abrazos no balazos” del expresidente Andrés Manuel López Obrador. “Son frases de altísimo riesgo que pueden gustar en su momento, pero que luego la historia las llevará a juicio”.
América Latina en una nueva etapa de polarización
López Portillo advirtió que América Latina enfrenta una nueva etapa de polarización política en la que predominan los mensajes emocionales sobre las soluciones institucionales. “América Latina está en un momento donde la polarización se está convirtiendo en otra cosa”, afirmó, al advertir que las promesas de seguridad basadas en discursos extremos podrían provocar más violencia en lugar de reducirla. “Puedes tener, en lugar de una reducción de las violencias, exactamente lo contrario”, concluyó.



