La recién aprobada Ley General de Economía Circular se perfila como un elemento estratégico para fortalecer la competitividad de México rumbo a la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). De acuerdo con representantes de la Cámara de la Industria de Transformación (Canacintra) y el Partido Verde Ecologista de México, este marco legal busca disminuir la dependencia de insumos importados mediante el máximo aprovechamiento de materiales reciclados, consolidando la resiliencia de las cadenas de suministro en la región norteamericana.
Impulso legislativo del Partido Verde
La legislación, aprobada por el Congreso de la Unión en enero pasado tras una iniciativa impulsada por el Partido Verde, establece formalmente las bases jurídicas para transformar el modelo tradicional de producción y consumo en el país. El nuevo ordenamiento promueve de manera obligatoria la reutilización, el reciclaje y el manejo eficiente de los recursos naturales dentro de los diversos sectores productivos nacionales, alineando las operaciones comerciales con los nuevos estándares ambientales internacionales.
Relevancia geopolítica y atracción de inversiones
El instituto político subrayó que este avance legislativo cobra una relevancia mayúscula en el contexto geopolítico actual, ya que no solo propicia un impacto ecológico positivo al reducir de forma drástica la generación de residuos, sino que también brinda la certeza jurídica necesaria para atraer nuevas inversiones extranjeras. Con esto, se busca favorecer el desarrollo de cadenas de valor más sostenibles que respondan con oportunidad a las exigencias regulatorias de los socios comerciales de Norteamérica.
Sustentabilidad y crecimiento económico complementarios
Finalmente, las autoridades del Partido Verde señalaron que la transición hacia este modelo demuestra que la sustentabilidad y el crecimiento económico no son excluyentes, sino complementarios. Los promotores de la ley enfatizaron que la consolidación de estas prácticas permitirá al país aprovechar mejor sus recursos materiales y avanzar con paso firme hacia una economía más competitiva, consolidando la sustentabilidad como "una ventaja estratégica para el crecimiento económico y la integración comercial de la región".



