Estados Unidos advirtió que imponer peajes en el estrecho de Ormuz provocaría un "caos total", mientras un ataque a un carguero el jueves obligó a suspender la evacuación de unos 600 buques bloqueados en el Golfo. El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró desde Baréin que Washington busca un acuerdo con Irán, pero no "a cualquier precio".
Ataque a carguero y suspensión de evacuación
El ataque al carguero, ocurrido en el golfo de Omán después de cruzar el estrecho de Ormuz, fue ejecutado con un proyectil de origen desconocido, según la agencia británica de seguridad marítima UKMTO. La Organización Marítima Internacional (OMI) anunció la suspensión del plan de evacuación lanzado dos días antes para rescatar a unos 600 buques atrapados desde el inicio del conflicto a finales de febrero.
La embarcación transitaba fuera del dispositivo de la OMI cuando fue impactada. Horas antes, Rubio inició una gira por los países aliados del Golfo, duramente golpeados por la guerra en Oriente Medio, para tranquilizarlos.
Postura de EU sobre Ormuz
"Aunque queremos un acuerdo, no queremos un acuerdo a cualquier precio", declaró Rubio ante sus homólogos del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) en Baréin. Se refería a la situación en Ormuz, donde Irán pretende imponer "tasas de tránsito" inexistentes antes de la guerra, a lo que Washington se opone firmemente.
El estrecho, de unos 30 kilómetros de ancho entre Irán y Omán, es estratégico: antes del conflicto, por allí transitaba el 20% del comercio mundial de hidrocarburos. "Las vías navegables internacionales no pertenecen a ningún Estado", afirmó Rubio, advirtiendo que sin este principio "el mundo estaría sumido en el caos total".
Tensión entre Irán y Omán
La situación también se tensa entre Irán y Omán. Mascate anunció que no está prevista ninguna "comisión de tránsito" en futuros acuerdos y mencionó la apertura de un "corredor marítimo temporal", presentado como una iniciativa concertada con la ONU. Sin embargo, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, amenazaron con responder con "medidas apropiadas" a cualquier intento de cruzar sin su autorización.
Exigencias del CCG
Más allá de Ormuz, los estados del Golfo quieren que el programa de misiles balísticos de Teherán y su apoyo a grupos armados en Oriente Medio sean parte de las negociaciones. "Una paz y una seguridad regionales duraderas exigen abordar el conjunto de las amenazas iraníes", escribieron los jefes de la diplomacia del CCG en un comunicado. Estos temas no figuran en el protocolo de acuerdo firmado el 17 de junio.
Rubio insistió: "Queremos asegurarnos de que ninguna parte de este acuerdo perjudique (...) la seguridad, la estabilidad o la prosperidad de ninguno de nuestros socios en la región del Golfo".
Impacto en el petróleo y negociaciones
El cese de hostilidades permitió la reanudación del tráfico en Ormuz: la plataforma de seguimiento Kpler registró 70 pasos el miércoles, un ritmo dos veces menor que en tiempos normales. Con el ataque al carguero el jueves, los precios del petróleo subieron tras haber caído a niveles anteriores a la guerra.
El protocolo de acuerdo abre la vía a 60 días de negociaciones hacia un pacto definitivo. Según Rubio, está prevista una reunión técnica con la delegación iraní el 29 o 30 de junio en Suiza.
Críticas internas y situación en Líbano
En Estados Unidos, crecen las críticas sobre las concesiones del presidente Donald Trump, deseoso de poner fin a esta guerra impopular. La Casa Blanca solicitó al Congreso fondos adicionales por casi 88.000 millones de dólares, principalmente para reponer reservas de munición.
Teherán defiende su derecho a desarrollar un programa nuclear civil y niega querer fabricar una bomba atómica. Además, Irán impuso que el protocolo incluyera el frente en Líbano, donde Israel se enfrenta a Hezbolá. El grupo libanés acusó a Israel de "violación flagrante" del alto el fuego tras un ataque con dron que causó tres muertos. El ejército israelí afirmó haber matado a combatientes de Hezbolá.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reiteró que el ejército permanecería desplegado "todo el tiempo que sea necesario". Con el ataque del jueves, asciende a siete el número de muertos desde el martes en ofensivas israelíes, mientras se celebran en Washington negociaciones directas entre Líbano e Israel, las primeras en décadas.



