La basílica de la Sagrada Familia, diseñada por el arquitecto catalán Antoni Gaudí, es descrita como “la gran montaña de Barcelona” por la especialista Victoria Cirlot. Su estructura, compuesta por conos que simbolizan montañas, busca conectar el cielo y la tierra, evocando la relación entre lo terrenal y lo celestial.
Inauguración tras 144 años
Después de 144 años de construcción, la primera piedra se colocó el 19 de marzo de 1882. El Papa León XIV bendecirá hoy la obra cumbre de Gaudí, incluyendo la torre de Jesucristo, que con 172.5 metros convierte a la Sagrada Familia en la iglesia más alta del mundo. La misa también conmemora el centenario luctuoso del arquitecto.
El monumento de pago más visitado de España
En 2025, casi 5 millones de personas admiraron la basílica, consolidándola como el monumento de pago más visitado del país. La construcción colectiva ha permitido finalizar la obra que Gaudí dejó inconclusa.
El simbolismo del cono
Victoria Cirlot, hija del poeta y crítico de arte Juan Eduardo Cirlot, explica que el cono es el elemento que más interesó a su padre. “El cono es la réplica de la montaña y estamos en la cima; el monte es el altar-templo. Se erige con una finalidad mágico-religiosa: comunicar el cielo y la tierra”, señala.
Juan Eduardo Cirlot, uno de los primeros estudiosos de Gaudí, estableció una relación entre los conos de la Sagrada Familia y los de las mezquitas africanas. “El cono niega la vinculación de Gaudí con el gótico y lo traslada a un mundo exótico, originario”, agrega Victoria.
Primitivismo y originalidad
Cirlot defendió el primitivismo de Gaudí, su parte instintiva, revestida con una conexión cristiana. La famosa frase de Gaudí, “originalidad es volver a los orígenes”, cobra sentido en este contexto. El poeta también destacó el valor de las texturas minuciosas y los animales en la obra del arquitecto, como el dragón en la Casa Batlló.
Visión de arquitectos
Xavier Villanueva, arquitecto director en la Casa Batlló, califica a Gaudí como un genio. “Sabía llegar a la piel de la gente. Entrar en una de sus obras nunca te dejará indiferente”, afirma. En la construcción de la Sagrada Familia participaron arquitectos y artistas de diversos países, incluyendo México.
El artista visual mexicano Pablo Fierro trabajó más de un año en la reconstrucción del templo, gracias a su maestría en Arquitectura Paramétrica. “Te enseñan cómo se sacaba la geometría antes. Sus herramientas eran una cuerda que estiraban y juntaban para hacer la forma natural de la curva”, explica.
Fierro destaca que el diseño computacional actual se basa en las técnicas que Gaudí desarrolló hace más de un siglo. “Modelamos lo que tenía Gaudí en sus planos, que era poco, y se espejeaban esas partes. Era subjetivo, pero nos basábamos en los principios del arquitecto”, concluye.
La basílica terminada representa “una gran empresa de la humanidad”, según Victoria Cirlot, quien la vio en construcción desde niña.



