La representante especial de la ONU para Niños y Conflictos Armados, Vanessa Frazier, denunció ante el Consejo de Seguridad un incremento de violaciones graves contra menores en escenarios de guerra. Calificó la situación como “intolerable” y advirtió que 2025 fue uno de los años más oscuros para la infancia desde que se recopilan estos datos.
Informe de António Guterres revela cifras alarmantes
El informe del secretario general António Guterres reveló que en 2025 se registraron 38,558 violaciones graves contra niños, lo que representa un aumento del 34% respecto al año anterior. Entre los crímenes documentados figuran asesinatos, mutilaciones, ataques a escuelas y hospitales, así como la denegación de acceso humanitario.
Cambio en el perfil de los perpetradores
Por primera vez, las fuerzas gubernamentales fueron señaladas como principales perpetradoras de estas violaciones, lo que marca un cambio significativo respecto a años anteriores, cuando los grupos armados no estatales encabezaban las estadísticas. Los países con mayores niveles de violaciones fueron los Territorios Palestinos Ocupados e Israel, la República Democrática del Congo, Nigeria, Myanmar y Somalia, todos escenarios de conflictos prolongados y altamente violentos.
Declaraciones de Vanessa Frazier
“Los niños no son daños colaterales. No son monedas de cambio ni prescindibles. Sin embargo, son tratados como si sus vidas pudieran sacrificarse en aras de una ventaja militar, el control territorial, la dominación política, el beneficio económico o la destrucción total”, expresó Frazier en su intervención. La diplomática exigió a los Estados miembros actuar “con determinación” y utilizar todas las herramientas disponibles para garantizar que las fuerzas armadas integren la protección de la infancia en la planificación militar. También subrayó la importancia de reforzar la educación y prevenir violaciones graves en los conflictos.
Reacción de Israel
El representante permanente de Israel ante la ONU, Danny Danon, rechazó la inclusión de su país en el informe y acusó a la organización de tener un “sesgo antiisraelí”. Danon pidió una investigación oficial sobre lo que calificó como normalización del antisemitismo dentro de la ONU, señalando incluso un mensaje en redes sociales de Frazier que fue interpretado como ofensivo hacia Israel. “Las falsas acusaciones contra Israel son amplificadas por quienes se supone que deben ser imparciales. La ONU no puede afirmar que lucha contra el antisemitismo y el discurso de odio, mientras sus propios funcionarios participan en él, lo excusan y lo difunden”, afirmó Danon.
Respuesta de Frazier
Frazier, por su parte, respondió que espera un “diálogo constructivo” para acabar con el flagelo y hacer justicia a todas las víctimas y sobrevivientes, reafirmando que la prioridad debe ser la protección de los menores en cualquier escenario bélico.



